“Defendiendo y honrando el legado de la Revolución cubana en el Centenario del natalicio de Fidel y consolidando la Solidaridad con Cuba socialista, fortaleciendo las acciones conjuntas y uniendo fuerzas por la Paz y contra la agresión imperialista”.
Estimados y estimadas camaradas:
Un saludo inicial a los compañeros y compañeras del Partido Comunista de Cuba (PCC) por el esfuerzo en la convocatoria de este 24º EIPCO, salvando todas las dificultades encontradas para la continuación de estos encuentros. Por tanto, vaya nuestro reconocimiento al PCC.
Paralelamente, también a las delegaciones aquí presentes, por eludir los obstáculos que el imperialismo ha desplegado para tratar de aislar a la Revolución.
Camaradas, amplio es el llamado que nos convoca a este trascendental EIPCO. Necesariamente importante porque en este momento absolutamente crucial de la Historia en el que asistimos al ocaso del Capitalismo en su fase actual de desarrollo imperialista. no debemos contemplar ni remotamente la posibilidad de limitarlo a una sucesión de discursos sin capacidad de trascender a lo concreto de las necesidades y retos que el desarrollo de la lucha de clases impone a los partidos comunistas y obreros del mundo.
No hacerlo, sin duda, sería traición, y, en vez de absolvernos, la Historia nos condenaría. Limitarnos a debates que concluyen sin una plasmación práctica que permita demostrar la veracidad de lo postulado, sería “un problema puramente escolástico”1 impropio de las organizaciones de vanguardia que hoy nos reunimos en La Habana.
En consecuencia, tomando la máxima martiana de que “hacer es la mejor forma de decir”, desde el Partido Comunista de los Pueblos de España, comprometemos toda nuestra participación en la 24 Edición de los EIPCO, en que de ellos salgan compromisos concretos de trabajo en apoyo y solidaridad con Cuba socialista, en defensa de la Paz y en contra de la Guerra Imperialista que son los tres objetivos que nos convocan.
Acuerdos que, por otra parte, serían la forma más consecuente de rendir sincero Homenaje a Fidel en el Centenario de su Natalicio.
Fidel se reivindica por sí solo en la coherencia de su obra y pensamiento. Fidel, no es solo Fidel, Fidel es su legado integral que lo trasciende a él y a la propia Cuba. Fidel, apropiándonos una vez más del pensamiento de Martí, es Humanidad.
Aprendamos de Fidel; ampliemos el conocimiento que tenemos de él, escuchando a nuestros hermanos y hermanas cubanas, verdaderos albaceas de la gigantesca Obra revolucionaria que fue su Vida. Con la conmemoración de este primer Centenario de Fidel, cumple la Revolución cubana el deber de hacer eterno el mensaje de Fidel. El PCPE quiere escucharles, quiere aprender para que, como otras tantas veces, Fidel vuelva a ser la semilla fecunda que haga florecer la Revolución en cualquier rincón del Planeta. Allá donde se lucha está Fidel. Allá donde se lucha debe estar la militancia comunista que hoy honra al Comandante en Jefe.
Pero para que este deseo sea realidad y no queden en un mero enunciado de buenas intenciones, es preciso partir de acuerdos concretos que, en la práctica, superen la retórica que a veces nos atenaza.
Camaradas, ignorar este hecho mirando a otro lado, no es una opción; tampoco obviar la crítica y la autocrítica necesariamente constructiva y respetuosa desde la que abordarlo. Tenemos que ser capaces de proyectar acuerdos en los que sustanciar el desarrollo de los compromisos que conlleva el propio título de la Convocatoria que nos reúne. Esta es la máxima responsabilidad de todos los y las camaradas que estamos aquí reunidos.
Pero tampoco lo es desconsiderar los desacuerdos que existen. Camaradas, es necesario que acordemos que la constatación de discrepancias evidentes, incluso importantes entre nosotros, no sea un impedimento para situar a los partidos comunistas y obreros donde les corresponde, que es a la vanguardia de la más amplia convocatoria antiimperialista e internacionalista.
Precisamos desarrollar una intervención común, sustentada en una unidad de acción fundamentada en acuerdos políticos básicos. Nuestras diferentes realidades, análisis y posicionamientos, no se pueden convertir en muros que impidan caminar juntos el tramo que sí nos une con una agenda compartida.
Camaradas, vale la pena intentarlo desde la leal camaradería de quienes no renuncian a cumplir con la tarea histórica que, como militantes internacionalistas y revolucionarios, le corresponde desarrollar a la militancia comunista.
Lucha por la Paz. Si la opción del Imperialismo es la Guerra global y permanente contra los pueblos y la clase obrera internacional, en plena lógica dialéctica, la de los trabajadores y trabajadoras necesariamente tiene que ser la Paz. Una Paz que, entre comunistas, no es necesario explicar que no implica la ausencia del conflicto, sino todo lo contrario. Una Paz que se inserta en el desarrollo de la lucha de clases y que es palanca para tejer las más diversas y complejas alianzas en torno a una amplia propuesta de Frente Mundial Antiimperialista (FMA) que, cada organización desarrollará en su ámbito de trabajo y relaciones. Si el imperialismo es la Guerra, los comunistas luchamos por la Paz. La Paz es el auténtico enemigo del imperialismo.
Luchar contra la Guerra Imperialista es un deber irreemplazable. Identificar a la OTAN, las bases militares yanquis y al sionismo como los verdaderos enemigos de la Paz entre los pueblos, es el primer paso para el desarrollo de toda una política de denuncia activa del belicismo genocida del Imperialismo. Un trabajo de masas desde que denunciar los gastos militares y defender los amenazados derechos sociales, civiles y políticos de las masas trabajadoras. Es necesario que las organizaciones de vanguardia asumamos la necesidad de organizar al sujeto revolucionario para levantar un dique de contención obrero y popular contra el Imperialismo y sus guerras.
Cada una de nuestras organizaciones legítimamente lo hará en su ámbito de trabajo y conforme a sus premisas, pero ¿qué impide acordar un día de acción internacional contra la guerra imperialista impulsada por este EIPCO? Nada, por eso proponemos que el próximo 22 de junio, aniversario del inicio de la Operación Barbarroja, sea ese día en la que los partidos comunistas y obreros nos coordinamos para organizar unitariamente, bajo una consigna de mínimos compartida, la movilización del sujeto revolucionario en contra de la Guerra Impeialista.
Internacionalismo: Solidaridad activa con la Revolución Cubana y con todos los pueblos que luchan por su Soberanía e Independencia. Apoyo firme a la RESISTENCIA (con mayúsculas por la integridad de su significado) en toda su compleja diversidad.
El PCPE aprovecha esta ponencia para volver a rendir Homenaje a los 32 revolucionarios cubanos caídos en combate el 3 de enero en Caracas, vendiendo cara sus vidas en defensa de los compromisos internacionalistas de los gobiernos cubanos y bolivarianos.
Las partidos comunistas, las organizaciones marxistas –leninistas, debemos construir un claro referente de organización de masas desde la bandera del Internacionalismo Proletario.
Cuba, Palestina, la RASD…no hay excusa para que no situemos a nuestra militancia en disposición de la más amplia movilización defendiendo a los más diversos a los pueblos que más directamente padecen la violencia imperialista.
En este EIPCO, Cuba cobra una especial importancia y, en medio de las dificultades sin precedentes que padece el pueblo de Cuba, la solidaridad política y material con la Revolución cubana, se debe extender expresamente a una solidaridad militante con el Partido Comunista de Cuba que lo es a la vez con todas las decisiones que en defensa de la Revolución sean aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular, incluyendo, lógicamente, las recientes 176 medidas de urgencia acordadas. Camaradas, de este EIPCO debe salir el acuerdo de desarrollar una campaña de apoyo político y material a la Vanguardia política de la Revolución cubana.
Por lo demás, una vez más y no dejaremos jamás de situarlo , no hay nada que justifique que de esta importante reunión de Partidos Comunistas y Obreros no salga el acuerdo de desarrollar una campaña por la libertad de los presos políticos del imperialismo. Todos y todas merecen nuestro apoyo y solidaridad, ninguno de ellos más que otro, pero permitirnos recordar a los camaradas Ahmed Saadat y Simón Trinidad por todo lo que significan.
Volvemos a hacer la misma pregunta retórica ¿acaso hay algo que impida desarrollar una amplia campaña unitaria de los partidos del EIPCO por la libertad de nuestros camaradas?
Por último camaradas, la estación de destino de todas nuestras luchas se llama Finlandia y con el esfuerzo titánico de toda nuestra militancia, trabajamos día a día para acercarnos a ella. No permitamos que la incapacidad de sus dirigentes aquí reunidos haga que perdamos el tren que, quizás, nunca más vuelva a pasar por la estación en la que erróneamente en algún momento nos apeamos a debatir si la realidad se ajustaba a nuestro ideal, olvidándonos, como ya situara Marx, que el comunismo no es eso, sino el movimiento real que anula y supera el estado actual de las cosas.
A 7-8 de agosto de 2026, año 67 de la Revolución.
Partido Comunista de los Pueblos de España
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1 Tesis 2 sobre Feuerbach


