Artículos

Libros Connolly

Fundada en 1932, Libros Connolly es la librería radical más antigua de Irlanda (animo a leer acerca de su interesantísima historia en su página web, connollybooks.org). Se denomina así en honor a James Connolly (1868–1916), posiblemente la mayor de las figuras del socialismo irlandés. Cerca del archiconocido Temple Bar, esta librería se encuentra en la actualidad en 43 East Essex Street, localización que también alberga la sede principal del Partido Comunista de Irlanda (CPI, por sus siglas en inglés), de ideología marxista-leninista.

Repaso del año 2024 en África

El movimiento antiimperalista se extiende por el continente. Desde la Alianza de Estados de Sahel a la solidaridad con Palestina, Occidente va perdiendo su control

Cuba. Para el Partido, un año de altas conmemoraciones

El Partido es resultado de esa fragua histórica que compendia hechos relevantes del proceso emancipador, varios de los cuales este 2025 conmemoran aniversarios que motivan a reseñarlos con especial énfasis

¿A quién afecta más el cierre del grifo de gas ruso por Ucrania?

La subordinación a EE. UU. vuelve a convertir en perdedores a los países de Europa

El doble rasero

El Estado español actual es heredero del Estado del asesino Franco, el cual mantiene su esencia y sus estructuras fascistas del régimen impuesto por el golpista tirano aupado al poder por la banca, terratenientes, Iglesia Católica, los estados fascistas italiano y alemán dirigidos por Mussolini y Hitler y, cómo no, sostenido por los “demócratas burgueses” norteamericanos y sus lacayos europeos, desde la década de los 50s del siglo pasado que, sin duda, son unos auténticos reaccionarios.

Venezuela: la realidad se impone a la fantasía

Los venezolanos, a pesar de otra victoria, deben mantenerse alerta.

El necesario efecto dominó

Una reacción en cadena contribuye y propicia el debilitamiento del status quo, y en el mejor de los casos su propia auto-deflagración...

La ciencia de la propaganda anti-rusa

La rusofobia no es un fenómeno transitorio, sino que ha demostrado ser increíblemente duradero debido a su función geopolítica. A diferencia de la germanofobia o la francofobia transitorias, vinculadas a guerras concretas, la rusofobia tiene una resistencia comparable a la del antisemitismo.