Artículos

Un «reparto justo» solo puede ejecutarse con las manos libres

El diario del PCE, Mundo Obrero, en un editorial publicado el 14 de diciembre y titulado «La urgencia de reconstruir la democracia desde las bases», plantea objetivos que, efectivamente, responden a las necesidades más inmediatas de la clase trabajadora: «el reparto justo del trabajo y los cuidados, la defensa de los servicios públicos, el acceso a una vivienda digna, la gestión común de los recursos estratégicos y la creación de un país basado en la dignidad, la igualdad y la acogida». Sin embargo, estas propuestas, por legítimas que sean, no podrán materializarse sin una ruptura que, obviamente, tiene varias condiciones sine qua non.

El recuerdo de Fidel, a 25 años de la Mesa Redonda

Del genio de Fidel, como educador y comunicador, nació el programa televisivo

Los partisanos vuelven a Europa

Contaba el escritor antifascista Arturo Barea que estando en su puesto de trabajo en el edificio de Telefónica de Madrid, un obús de la Legión Cóndor enviada por los nazis para apoyar a Franco atravesó los gruesos muros e impactó contra la pared. Milagrosamente, el obús no estalló.

Cómo Washington y Ankara cambiaron el “régimen” en Damasco

Con sorprendente aplomo, la prensa internacional nos asegura que lo sucedido en Siria no es un cambio militar de régimen sino una “revolución” que derrocó la República Árabe Siria. Esa prensa no menciona la presencia del ejército turco y de las fuerzas especiales de Estados Unidos. En cambio, esos mismos medios nos abruman con un torrente de propaganda –constantemente desmentida por los hechos– sobre los supuestos crímenes de “Bachar” y nos presenta a los asesinos cortadores de cabezas como respetables “revolucionarios”. Una vez más, la gran prensa internacional nos miente y lo hace deliberadamente.

Se está desplegando un nuevo mapa geopolítico en Oriente Medio

“No debe haber ninguna duda de que lo que ocurrió en Siria fue planeado en las salas de mando de Estados Unidos e Israel. Tenemos pruebas de ello” . Líder Iraní Jamenei.

Marx y nuestro tiempo

Releer a K. Marx es una "tarea política y ética" para los disidentes, es decir, aquellos que no aceptan pasiva y fatalmente el capitalismo con sus tragedias y sus procesos de cosificación. Las mercancías continúan dominándonos y desangrando a la humanidad y detrás de ellas las oligarquías transnacionales perpetúan su estrategia de dominación. El capitalismo continúa haciendo estragos en Occidente y Oriente con las mercancías dominando la imaginación hasta el punto de que los seres humanos no sólo les sirven, sino sobre todo, se perciben a sí mismos como “mercancías entre mercancías”. El valor de cambio es la normalidad relacional ordinaria en el infierno de la tierra bajo el manto del capital. El capitalismo es, por tanto, una visión del mundo, no es externo al ser humano, sino que, como una toxina y un veneno, penetra en el cuerpo y en la mente. Subyugada por la opresión "externa e interna", al final de este proceso de corporatización-mercantilización, la humanidad es sólo una entidad insignificante que se mide por el paradigma del dinero. Releer a K. Marx es un camino hacia la emancipación de la violencia de nuestro tiempo. Requiere palabras y conceptos que revelen la verdad de la condición histórica. La liberación comienza con el dolor/contradicción del ser humano, pero la condición de malestar sin el concepto y comprensión del todo es sólo una larga agonía adaptativa o una rebelión estéril e improductiva. La práctica sin la claridad del concepto no conduce a la libertad sino a una impotencia generalizada y resentida. El ser humano, creador sin titanismo, debe recuperar su esencia histórica y este "comienzo" sólo puede tener lugar, ante todo , en quienes sufren la humillación de la dominación y la alienación. Estos últimos son el motor de la historia. No somos "últimos" sólo por nuestra condición social, sino que lo somos porque estamos desligados de la lógica del capitalismo.

Crisis de confianza en el Tribunal Penal Internacional

En una reciente reunión en La Haya, los representantes estatales ante el Tribunal Penal Internacional se angustiaron por las desastrosas implicaciones paral derecho internacional si Benjamin Netanyahu y Yoav Gallant no rindieran cuentas por los crímenes de guerra cometidos en Gaza.

Crítica. Que no nos arrastren a la guerra

¿Por qué hoy los lemas “Que no nos arrastren a la guerra” y “No a la guerra” son inaceptables desde planteamientos anti-imperialistas consecuentes?