¡Conozcan el camino más rápido al éxito, la independencia financiera, el bienestar familiar! Estas son algunas de las exclamaciones favoritas de los gurús de la información. Falsos gurús que habitan en Internet y venden cursos financieros, bursátiles y de otros tipos aplicando agresivas técnicas de mercadotecnia y psicológicas para captar a los más vulnerables. Mediante estos cursos prometen obtener grandes fortunas, pero no son más que "humo" en el que incautos ciudadanos se gastan sus ahorros.
Este caso representa el segundo deceso similar en menos de tres semanas en Mineápolis: el 7 de enero, Renee Good, también de 37 años, falleció por disparos de un funcionario del ICE.
El nuevo marketing político ya está aquí. Antiguamente las campañas electorales se apoyaban en los mítines multitudinarios de los candidatos, o pegando carteles en las calles, o en los periódicos. En 1960 Kennedy ganó las elecciones gracias a la televisión: era más fotogénico que Nixon. En 2016 Trump ganó gracias a la manipulación de las redes sociales.
El portavoz presidencial Dmitri Peskov, criticó la reciente presentación por parte del Estado Mayor de Polonia de la nueva doctrina militar que insta a sus tropas a asestar golpes contra Rusia.
En el siglo XXI la descolonización no ha finalizado. El pueblo saharaui sigue pendiente del reconocimiento de su legítimo territorio de el Sahara Occidental, usurpado por el colonialismo español desde finales del siglo XIX.
La portavoz de la Casa Blanca, Caroline Levitt, declaró en una entrevista con Fox News que Nueva Delhi y Washington han cerrado un acuerdo por el que India se compromete a comprar más petróleo a EE. UU.
Organizaciones de izquierda de India establecieron una permanente movilización hasta la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, secuestrados hace un mes por Estados Unidos.
El 27 de enero un tribunal de Riga condenó a Alexander Gaponenko, destacado profesor y publicista, a 10 años de cárcel por participar en una conferencia en línea titulada “El etnocidio de compatriotas rusos en los Estados bálticos como factor en la preparación para la guerra contra Rusia”.
La orden ejecutiva de la Casa Blanca no persigue objetivos humanitarios ni de seguridad, sino imponer un castigo colectivo a un pueblo que defiende su soberanía