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El nacimiento del Partido Comunista Colombiano (PCC) y su pronta claudicación; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

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«El Partido Comunista Colombiano (PCC) nace en 1930 como el resultado de un largo proceso de creación de asociaciones fallidas. Por ejemplo: fue el caso del Partido Obrero (PO) de 1915, el intento de fundar un partido comunista en Bogotá bajo la iniciativa de Silvestre Savistki, o el caso del Partido Socialista (PS) que tan sólo duró de 1919-1923; para 1926 se fundaría el Partido Socialista Revolucionario (PSR) que fue aceptado como miembro de la Komintern (Internacional Comunista) en 1928. A finales de la década muchos miembros acabarían presos o muertos por la represión o desertaron en momentos de horas bajas a las filas del Partido Liberal Colombiano (PLC), el sector que se consolida y cree firmemente en su propósito fundaría el PCC finalmente.

Pero pronto surgirían grandes desviaciones en lo ideológica que evidenciaban la falta de bolchevización del partido y sus remanencias socialdemócratas.

El PCC en los años 40 venía de mantener desviaciones derechistas de tipo browderistas durante los años en que Augusto Durán estuvo a la cabeza:

«El cubano y el venezolano fueron, con el colombiano, los partidos comunistas que aceptaron con mayor entusiasmo las tesis de Earl Browder». (Manuel Caballero; La Internacional Comunista y la revolución latinoamericana, 1919-1943, 1987)

Las desviaciones del browderismo incluían unas ilusiones sobre el carácter del imperialismo, creyendo que el imperialismo podía desarrollarse de forma pacífica sin necesidad de las políticas colonialistas que incluyeran métodos militares; que podían y debían entenderse el campo imperialista con el campo socialista y que gracias a la mediación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética todas los problemas podrían resolverse de forma civilizada; que los países atrasados podían salir de su atraso apoyándose en los países desarrollados incluidos los países imperialistas por medio de la estimulación de capital y comercio a base de empresas mixtas, créditos, organismos económicos conjuntos, etc.; que puesto que hasta un futuro muy lejano se lucharía por el socialismo y el comunismo los partidos comunistas no tenían sentido, que todo se debía reducir si era posible a un sistema bipartidista para polarizar la sociedad, donde los comunistas se agruparan con otras fuerzas progresistas contra el fascismo, la derecha y la reacción recalcitrante; que en los países atrasados no se podía ir al socialismo sin haber pasado un largo periodo de desarrollo del capitalismo lo que incluía la búsqueda de una alianza con la burguesía nacional.

En Colombia estas líneas browderistas se reflejaron en el PCC en hechos como cambiar de nombre al partido llamándolo Partido Socialista Democrático (PSD) con la perspectiva de disolverlo, manteniendo una política reformista de colaboración de clases de lo más deleznable, incluso llegando a colaborar con el nefasto y represivo gobierno electo de Mariano Ospina Pérez en búsqueda de una alianza con la parte «progresista» de la burguesía.

Muchos de los defensores de la historia del PCC han hablado que esa línea se rectificó a partir de 1947. Nada más lejos de la realidad. Sépase que el llamado Vº Congreso del PCC de 1947, autodenominado congreso de la rectificación leninista, no fue liderado por leninistas ya que Gilberto Vieira White fue nombrado secretario general, y este ya entonces era un famoso revisor de las tesis de Marx sobre Bolívar desde un enfoque sentimentalista y nacionalista-burgués, figura colombiana que a la postre sería un jruschovista declarado y fervoroso defensor de la Perestroika de Gorbachov, pero que hasta destaparse como tal desarrolló una línea oportunista en especial en la política de frente y sus alianzas intentando decorar esta línea traicionera. Así que pese a la pretendida rectificación de línea que vendía Vieira el PCC no se libró de los errores derechistas, y poco después el partido con Vieira a la cabeza aceptó las resoluciones y tesis del XXº Congreso del PCUS de Jruschov de 1956. El PCC sólo mantuvo una particularidad obligada por las condiciones de Colombia que era el justificar teóricamente y en la praxis el uso de las guerrillas campesinas como métodos de autodefensa; es decir, validaba la violencia armada solamente como métodos defensivos para defender a los militantes del partido y simpatizantes, pero sin ninguna perspectiva de utilizar esas guerrillas campesinas con carácter ofensivo en un futuro ni de extender el brazo armado a las ciudades, lo que limitaban la comprensión de las masas trabajadoras sobre el uso de la violencia revolucionaria para sus fines y entorpecían la expansión de la revolución armada. Con estos desarrollos en el PCC acabó diluyéndose por completo cualquier rastro de comunismo que pudiera haber tenido este partido.

Las desviaciones de tipo jruschovista incluyen la coexistencia pacífica entre el capitalismo y el socialismo, la integración pacífica y paulatina del capitalismo en el socialismo, centrar el trabajo del partido en la lucha parlamentaria. El PCC no escapó a todo ello:

«Se consideraba que en la Unión Soviética, bajo el Gobierno del «renegado» Nikita Jruschov, se había «falsificado» la teoría marxista-leninista y se habían generado posiciones políticas imposibles de defender: «(1) la «emulación pacífica» entre el socialismo y el capitalismo; (2) la «coexistencia pacífica» entre el capitalismo y el socialismo; y (3) la «transición pacífica» del capitalismo al socialismo». Según el izquierdismo criollo, esos postulados «revisionistas» habían tenido eco en Colombia, específicamente en el Partido Comunista Colombiano (PCC), pues se consideraba que era un partido pacifista empeñado en alcanzar el poder por la vía electoral, que se había quedado en la lucha exclusivamente reivindicativa y «economicista» —es decir, en la búsqueda de mejores salarios o condiciones laborales—, estimando, equivocadamente, que este era el medio adecuado para que los trabajadores desarrollaran «conciencia de clase». Para los críticos de los «mamertos» —término despectivo que, en la jerga de aquellos años, denotaba la claudicación política a cambio de prebendas—, la lucha reivindicativa conducía a la perpetuación de la esclavización de los obreros y a mantenerlos atrapados en la lógica del capital. Las críticas al PCC sobre la presunta renuncia a la lucha armada, como se había planteado en el VIIIº Congreso (1959) —en el que se esbozó la posibilidad del tránsito pacífico del capitalismo al socialismo—, no puede ser considerada prueba fehaciente del pacifismo de ese partido, pues hubo otras declaraciones que aseveraron lo contrario, como la del Xº Congreso (1966), que planteó la combinación de todas las formas posibles de lucha. La ambigüedad del PCC por esos años, de cara a la lucha armada, radicaba, por supuesto, en la mixtura entre la vía legal y la vía armada, y en que esta ocupaba un lugar secundario en los objetivos del Partido; su existencia, aparentemente, tenía más bien fines propagandísticos o, a lo sumo, era considerada como una reserva estratégica hacia el futuro ante «previsibles enfrentamientos decisivos contra la represión oligárquica y la posible intervención militar directa del imperialismo yanqui en la culminación de la crisis del sistema paritario». (Centro nacional de memoria histórica; Guerrilla y población civil; Trayectoria de las FARC-EP 1949-2013, 2014)

Desviaciones que se parecen como dos gotas de agua a las que ya practicó el PCC durante los años del browderismo implantado por Durán.

Veamos más manifestaciones como la tendencia hacia una búsqueda de alianza con la burguesía nacional a cualquier precio y la política de expulsiones a la más mínima crítica ideológica de la línea del partido estableciendo un centralismo burocrático como método de dirección del partido:

«Esta condición internacional se convirtió en un catalizador de las diferencias internas que el PCC buscó resolver por la vía de la expulsión a los críticos y opositores de su política de alianzas y de su concepción táctica de la lucha revolucionaria. El PCC realizó el IXº Congreso a mediados de 1961, planteando como táctica principal para el período, la alianza electoral con el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) de Alfonso López Michelsen, recién creado en 1960». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

A principios de los 60 el PCC veía como se descomponía al interior con el surgimiento de fracciones y escisiones debido a su carácter browderista-jruschovista:

«A partir del IXº Congreso de 1961 se incrementaron las expulsiones: Francisco Garnica, Secretario Político de la JUCO en el Valle es expulsado en el Vº Pleno de 1962. Durante el Pleno, Garnica criticó al PCC por centrar su ataque contra lo que se llamaba el «oportunismo de izquierda», insistiendo en que el principal peligro para la revolución colombiana era el «oportunismo de derecha». Esta posición dividió a la JUCO y el sector mayoritario abandonó el Partido. El 11 de marzo de 1962 el Comité Ejecutivo Central de la JUCO expulsó a Edisson Lopesierra, Fred Kaim, Uriel Barrera, Cesar Uribe, Libardo Mora Toro –futuros fundadores del PC de C-ML– y Víctor Medina Morón –uno de los fundadores del ELN–. El 3 de diciembre de 1963, Pedro Vásquez Rendón, miembro del Comité Central, envió una carta al Partido cuestionando su expulsión en el 29 Pleno. En ella formulaba una dura crítica a la dirección del partido centrándose en el cuestionamiento a la creencia del partido en una alianza con la burguesía, o en la existencia de sectores progresistas de la burguesía, para él la burguesía colombiana era en su totalidad proimperialista; se oponía a la estrategia de participar en elecciones, planteando que estaban cerradas las vías para la participación electoral; condenaba la línea de la autodefensa para el movimiento campesino, pues impedía el avance a «formas superiores de lucha». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

Durante los años 70 y 80 el PCC fue el clásico partido revisionista prosoviético que apoyaba todas las políticas nacionales e internacionales de la Unión Soviética, en eso no se distinguía del resto de partido afines al revisionismo soviético que languidecían poco a poco por sus políticas de reconciliación de clases y por su seguidismo acrítico a un país del exterior. Este apoyo incluyó por supuesto propaganda y entusiasmo hasta en la época de la Perestroika:

«¿Qué significado atribuyen a las transformaciones que está viviendo la URSS? ¿Ha tenido este proceso alguna repercusión interna dentro de su partido y dentro de la izquierda colombiana?

Nosotros hacemos una valoración entusiasta de la «perestroika». Consideramos que es un progreso inmenso, un gran salto histórico hacia adelante, es la etapa en que el socialismo se siente capaz de corregir una gran cantidad de deficiencias y liberarse del problema de la costra burocrática. Esto no quiere decir que nosotros percibíamos todos los problemas que había en la Unión Soviética; nos dábamos cuenta de algunos de ellos; conocíamos una cantidad de problemas a través de camaradas nuestros que vivían, que trabajaban allá, que dominan bien el ruso. Y nunca pensamos que esos problemas pudieran impedir el avance del socialismo. Estábamos seguros de que el socialismo los superaría, pero nos ha sorprendido gratamente ver que ha irrumpido la «perestroika», que la corrección de las deficiencias es más rápida de lo que esperábamos. Yo, personalmente, suponía que eso iba a llevar más tiempo. Estoy muy contento de lo que está sucediendo en la Unión Soviética, creo que eso va a tener una repercusión favorable y muy grande en el movimiento revolucionario mundial, como lo ha tenido ya en el mundo su política de paz, que ha sido un éxito extraordinario. Y va a resolver y está ya resolviendo una serie de problemas que había en el movimiento comunista». (Marta Harnecker; Colombia: Combinación de todas las formas de lucha, Entrevista a Gilberto Vieira, 1988)

El PCC siempre ha sido uno de los promotores de la paz entre las guerrillas y el gobierno, y de una emulación civilizada por el poder en los límites de la democracia burguesa. Actualmente es uno de los grupos impulsores de la Marcha Patriótica, grupo a fin al «socialismo del siglo XXI». En general explicamos el carácter del PCC y su viraje de forma cronológica para que se vea lo falso de aquellos que dicen que las FARC-EP son una guerrilla «revolucionaria» e incluso marxista debido al influjo de miembros o ex miembros del PCC en su día». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

2 Comentarios

  1. Pésimo texto:
    1) En primer lugar, la selección de fuentes, no hecha con rigurosidad sino al tropel. Y se nota porque decidieron descalificar más de 80 años de historia con 4 fuentes. Ni en un trabajo de investigación de una materia de pregrado universitario se hace con tan poco profesionalismo. No hay una cita sobre la VII Conferencia de las FARC ni las siguientes, ni un análisis juicioso de la composición del bloque histórico de poder, ni sobre las discusiones internas del partido y ni mucho menos de una mínima construcción de un estado del arte (se nota cuando deciden meter como una de sus fuentes principales al Centro de Memoria Histórica, que es la visión de la institucionalidad del conflicto armado)
    2) Les vendría bien una revisión del documento de discusión realizado por la JUCO para su Conferencia Nacional Ideológica en el 97, donde se lee claramente que la tesis de la coexistencia pacífica en Colombia era imposible y que sí, que se supeditaron excesivamente al PCUS.
    3) Yo sé que ustedes, por que ya los había leído, todo lo que les suene debate a Stalin directamente debe mandarse al infierno, pero habría que ser un revisionista del carajo para hacer el ejercicio que ustedes hacen: no comprender a la realidad como lo concreto, como la "unidad de lo diverso", en las palabras de Marx. Les explicaré, y si necesitan alguna aclaración mayor, pueden recurrir a 1) Programa del PCC 2) El artículo presentado por el economista Darío Fajardo a la Comisión Histórica de La Habana y los artículos redactados por él en "Espacio crítico" 3) El libro "Sistemas de guerra" de Nazih Richani.
    En primer lugar, lo que existe en Colombia es una oligarquía financiera ligada al sector bancario que desde hace mucho estaba aliada con la clase terrateniente. La clase terrateniente se origina durante la Colonia debido a los procesos de cesión de tierras a privados con esclavos indígenas incluidos. Lo que quedaba de tierra comunal, los "resguardos", fue abolido por la primera constitución de la República de Colombia (La "Gran Colombia"). El Estado existente no copaba nada de nada el territorio, de hecho la primera cartografía fue por Agustín Codazzi posteriormente al proceso de Independencia.
    Lo de que el Estado no copaba el territorio es fundamental para comprender las sucesivas guerras entre federalistas y centralistas. La violencia existente en territorios de nadie, conjuntamente a la crisis del cultivo del café, traen la consecuencia de que la tierra ya no se usa para cultivar: se especula con ella. Eso explica la resistencia de los terratenientes a la ley 200 de 1936 y las sucesivas que intentaron dar lugar a una reforma rural.
    El espacio de tierras de nadie fue aprovechado para mantener a punta de violencia un proceso de acumulacion por desposesion, donde colonos y aparceros eran desplazados, colonizaban y volvian a ser desposeidos y desplazados, lo que trajo: 1) el problema de que no se cerraba la frontera agricola 2) mal uso de la tierra 3) gente desposeida. Eso conjuntamente a la violencia del sistema politico colombiano explica que en primer lugar las autodefensas campesinas que surgen en el contexto de la guerra civil llamada "La Violencia" (que fue una guerra en gran parte de campesinos orientados por el Partido Liberal contra terratenientes conservadores) hubieran sido cercanas al PCC. En segundo lugar esas autodefensas despues no se recogen en la amnistia de Rojas Pinilla y siguen armadas, y en los 60 empiezan a luchar por una reforma rural conformando las FARC.
    Aqui no acaba la historia: ustedes olvidan la tesis de la combinacion de todas las formas de lucha, ustedes olvidan que no es sino hasta los 90 que las FARC rompe con el PCC y no totalmente (Y eso se ve todavía en textos de las FARC entre lineas). Ustedes olvidan que en los 80 la VII Conferencia trazaba el plan estrategico a la toma del poder haciendo un pivote a traves del bloque central para tomar Bogotá (Eso se lee en "Cese al fuego" y en el texto de Santos Alonso Beltrán sobre la estructura de las FARC).
    Al final, todo lo anterior conformo un sistema de guerra: es decir, la guerra se ha vuelto la normalidad, y al volverse la normalidad, los capitalistas, extranjeros y nacionales, han aprovechado para poder aumentar sus riquezas. Y eso ha implicado un empate militar, ninguna fuerza se ha superado a la otra, mientras los capitalistas desposeen.
    Eso explica 1) Que el PCC haya tenido alianzas con sectores socialdemocratas para poder frenar la guerra y 2) Que las FARC EP busquen la paz: sería la unica forma de derrotar politicamente a la derecha gamonalista.

    Espero que sus pasquines y panfletos tengan algo mas de rigurosidad.

    • Por otra parte, leyendo el texto completo de Bitácora, de unas 82 páginas, es ausente ver los referentes serios para el estudio del conflicto armado: Darío Fajardo, Jairo Estrada, Renán Vega, Sergio de Zubiría, Miguel Ángel Beltrán, Santos Alonso. Sólo un texto de Centro Memoria (con unas burradas espectaculares en algunos casos). Menos les voy a pedir referencias a Jaime Caycedo, a Vasquez del Real, Manuel Cepeda Vargas, etc. que en ningún momento salen.
      NI UNA REFERENCIA A LOS PROPIOS DOCUMENTOS DE LA GUERRILLA: Ni los estatutos, NI UN TEXTO DE JACOBO ARENAS: ¿y "Cese al fuego"? ¡DOCUMENTO IMPRESCINDIBLE PARA COMPRENDER EL CAMBIO DE AUTODEFENSAS A EJÉRCITO GUERRILLERO!
      Tampoco se menciona ninguna alocución de Manuel Marulanda, ni de Ciro Trujillo, ni de siquiera el secretariado actual: nada de Marquez. Nada.

      Un panfeltito de poco valor que vale más ardiendo como antorcha que para su estudio.

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