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A tres meses de la asunción de Donald Trump, sus acciones ejecutadas se contradicen con muchas de sus promesas electorales y medidas anunciadas. “Habrá que acostumbrarse a lo impredecible que es Trump”, dijo a Sputnik el analista internacional Damián Jacubovich.

Tres meses han transcurrido desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca y en este período muchas de sus medidas han chocado con su retórica durante la campaña electoral. En diálogo con el geopolitólogo argentino Damián Jacubovich, en el programa ‘Telescopio’ de Sputnik analizamos algunas de estas contradicciones.

1. Las relaciones bilaterales con China

El vínculo entre Pekín y Washington parecía desintegrarse incluso antes de la asunción de Trump. A poco de acceder al cargo, el actual presidente llamó a la presidenta de Taiwán, Tsai-Ing Wen, rompiendo con la aceptación que la diplomacia estadounidense tenía desde 1979 de reconocer la política de ‘Una Sola China’.

“Con China había empezado muy mal, con la llamada a la presidenta de Taiwán uno imaginaba unas relaciones con China desastrosas, pero finalmente se han enderezado”, dijo Jacubovich.

Luego del 20 de enero, el discurso proteccionista defendido por Trump y la salida de EEUU del Acuerdo Transpacífico (TPP) vaticinaba una guerra comercial con el gigante asiático, defensor de la apertura global de los mercados. A inicios de abril, sin embargo, Xi Jinping y Trump se reunieron en Florida y alcanzaron consensos en áreas de economía y defensa.

​”Se había hablado de China como el enemigo económico y ahora Trump salió a decir que ese país no estaba manipulando las divisas y que era uno de sus principales aliados estratégicos”, valoró el geopolitólogo.

2.  La participación de EEUU en “guerras lejanas, inútiles y costosas”.

Trump había prometido no meterse en guerras lejanas y costosas. Pero desde el 20 de enero, EEUU ha lanzado ataques con bombas y misiles en distintos países del Medio Oriente. Hace pocos días, lanzó sobre un conjunto de túneles usado por Daesh —grupo terrorista proscrito en Rusia y otros países- en Afganistán la famosa bomba GBU/43B, conocida como la Madre de Todas las Bombas, un proyectil de 10 metros de altura y 10 toneladas de peso, con un radio de acción de 1,6 kilómetros.

“El Pentágono ya tiene encomendadas 20 bombas de estas. Cada una cuesta 16 millones de dólares, sin hablar del transporte y la operación”, comentó Jacubovich.

Hasta el momento, la bomba ha matado a 94 yihadistas, de acuerdo con datos de las autoridades locales afganas. Esto implica un costo de 170.000 dólares por cada terrorista muerto, a lo que se debe sumar el dinero destinado a toda la operación militar para arrojar la bomba.

Una semana antes, Washington ordenó lanzar más de 50 misiles sobre una base aérea de las Fuerzas Armadas de Siria. Esta respuesta militar del Pentágono al presunto ataque químico que EEUU adjudica al Gobierno de Bashar Asad —aún sin que se hayan hecho las investigaciones pertinentes— se suma a los bombardeos sobre Yemen y las amenazas lanzadas a Corea del Norte.

“Para un presidente que se había pronunciado a favor de retirar a EEUU de las guerras lejanas, costosas e inútiles, la cuestión suena bastante contradictoria”, valoró Jacubovich.

3. Las relaciones con Rusia y la postura sobre la OTAN

Durante su campaña electoral, Trump se destacó por su posición favorable a mejorar y normalizar las relaciones con Moscú. No obstante, los desencuentros en las estrategias militares de EEUU han llevado a un momento álgido del vínculo bilateral, especialmente tras el ataque a la base aérea en Siria.

“El nivel de confianza no ha mejorado, sino, más bien, ha descendido sobre todo en el aspecto militar”, dijo el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en una entrevista concedida al canal de televisión Mir.

Por otra parte, Trump “había salido a decir que la OTAN estaba obsoleta, que había que cambiarla bajo riesgo de no seguir participando en ella”, señala Jacubovich. No obstante, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, “salió diciendo que funcionaba muy bien y que era la mejor herramienta para combatir el terrorismo”, agregó.

​”Se anunciaba el fin de un paradigma geopolítico, el fin de la Guerra Fría, pero las relaciones ruso-estadounidenses han vuelto a un máximo de tensión pocas veces llegado en los últimos años”, consideró Jacubovich.

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