Compartir

En febrero de 2017 el jefe del centro analítico Levada-Center de Moscú, Lev Gudkov, informó en una entrevista para Radio Svoboda que el rating de aprobación de Stalin en la población de Rusia ha superado el mismo indicador para Vladimir Putin, alcanzando el 58%. Además, su popularidad crece activamente entre la juventud de Federación Rusa.

“La mayoría absoluta de los historiadores “democráticos” de Rusia hasta la fecha consideran que Stalin desaparecerá de la historia y, si no desaparece y se queda, será tan solo en los trabajos de historiadores profesionales en contexto negativo”, – considera Gudkov. “Sin embargo, hoy Stalin se posiciona en el primer lugar de entre los líderes del mundo de todos los tiempos.”

En referencia a este fenómeno diversos medios televisivos rusos realizaron shows políticos, cuyos participantes intentaban explicar cómo sea la creciente admiración hacia la personalidad de Stalin no solo en Rusia, sino en el mundo.

Y nadie tiene una clara opinión al respecto, ni los políticos, ni los historiadores, ni los líderes sociales. Excepto una: el pueblo ruso no está preparado para la democracia porque es esclavo por naturaleza.

Pero yo sí tengo una opinión. La tengo, porque para mí Stalin es la personificación de la Justicia del Estado hacia la población trabajadora del pueblo del país más grande del mundo, que intentó construir unas relaciones humanas sin explotación del hombre por el hombre.

Permitan que recuerde a los antiguos ciudadanos de la Unión Soviética qué significaba el poder de los Soviets, el poder de Stalin, para cada ciudadano de la URSS. Era el poder que ayudaba a los ciudadanos a vivir, porque cada ciudadano de ese país tenía derecho a disfrutar de muchísimos beneficios sociales. Aquellos beneficios que los ciudadanos de la Rusia de hoy ni siquiera pueden soñar.

Los recuerdo. Son estos:
1. El derecho a una jornada laboral de seis a ocho horas. Por primera vez en la historia de la humanidad.
2. El derecho a disfrutar de vacaciones anuales pagadas. Por primera vez en la historia de la humanidad.
3. La prohibición del despido de un trabajador por iniciativa de la administración o propietario sin el consentimiento previo de los sindicatos.
4. El derecho a trabajo garantizado. Los graduados de centros de enseñanza profesional tenían el trabajo garantizado con entrega de vivienda en forma de residencia o apartamento.
5. El derecho a una educación profesional o general gratuita, tanto de nivel medio como superior.
6. El derecho de usar los centros gratuitos de educación infantil: guarderías, escuelas infantiles y campamentos de pioneros.
7. El derecho a disfrutar de servicios gratuitos de sanidad.
8. El derecho a mejorar la salud gratuitamente en sanatorios y balnearios.
9. El derecho a una vivienda gratuita.
10. El derecho a pronunciarse libremente sobre cualquier cuestión de la vida del país.
11. El derecho a una defensa efectiva por parte del Estado ante agresiones de funcionarios locales.
12. El derecho a transporte gratuito entre el lugar de residencia y el lugar de trabajo.

Además, las mujeres poseían una serie de derechos específicos:

1. El derecho a un permiso por maternidad pagado total o parcialmente de entre uno y tres años.
2. El derecho a un servicio gratuito de patronaje para hijos de hasta un año de edad.
3. El derecho a recibir gratuitamente productos lácteos para los niños de hasta tres años.
4. El derecho a tratamientos gratuitos de enfermedades infantiles en sanatorios y balnearios específicos.

En ningún otro país del mundo existía nada parecido. Algunos de los beneficios sociales empezaron a implantarse en otros países tan solo tras la segunda guerra mundial como resultado de importantísima presión de la clase obrera, gracias a la existencia en el planeta del país Soviético. Un país de obreros y campesinos.

Al tener como base las conquistas sociales de tal magnitud, el hombre soviético se sentía sinceramente orgulloso de su país, sabiendo que la base para todo eran los ingentes logros económicos. Concretamente:

1. Sin ayuda de nadie hemos reconstruido una economía completamente arruinada tras la Segunda Guerra Mundial y le Guerra Civil. Una hazaña de tal magnitud jamás había conocido el mundo.
2. En todos los aspectos del desarrollo económico del país en la segunda mitad del siglo XX hemos mantenido una firme segunda posición después de EEUU. Y no olvidemos que durante ese siglo en nuestra tierra se desarrollaron tres monstruosas guerras, mientras que Norteamérica no ha conocido guerras en los últimos 150 años.
3. También ocupábamos el segundo lugar después de EEUU en cuanto a votantes registrados, pasando a ocupar el primer lugar a mitad de la década de los ochenta, adelantando a la potencia norteamericana. Este dato nos indica el nivel de desarrollo intelectual del `pueblo de la URSS y el nivel de nuestro desarrollo industrial. ¡Este nivel era comparable con el de los americanos, con la primera economía del mundo!
4. Poseíamos el mejor sistema de educación profesional del mundo; es ahora cuando América empieza a implantar un sistema similar. Nuestros estudiantes de educación media y superior siempre conseguían los primeros puestos en competiciones internacionales, adelantando por mucho a los representantes de otros países del mundo.

Acuérdense de las palabras del presidente de Estados Unidos, John Kennedy, cuando decía con amargura en los años sesenta que “los rusos nos ganaron [a los americanos] la competición por el Cosmos en los pupitres escolares” y que “nosotros [los americanos] tenemos que empezar a usar la experiencia educativa de los rusos.”
5. Teníamos el mejor sistema de salud profiláctico del mundo. Es ahora cuando Europa y América empiezan a implantar sistemas similares.
6. Teníamos el mejor sistema de educación física, preparación deportiva de la población en todo el mundo. China ya ha aplicado nuestro sistema y ahora lo intentan hacer otros varios países.
7. Teníamos uno de los mejores sistemas para la conquista del Cosmos, con el que podían compararse tan solo los americanos.
8. Teníamos una de las mejores del mundo tecnologías militares, con la que se podían comparar tan solo Estados Unidos.

A eso cabe añadir algunas palabras sobre el hecho de que teníamos un país con el que tenían que contar en el mundo y que era considerado Gran País con una Gran Historia, con una Gran industria, con una Gran ciencia, con una Gran cultura, con un Gran sistema educativo y Grandes ideas de construcción de una sociedad nueva en el planeta, justa para todos los ciudadanos y no solo para los ricos.

Y todo ello ha sido Stalin. Precisamente Stalin, nadie más.

Quiero añadir unas palabras más sobre Stalin, pronunciadas por uno de sus principales enemigos:

Extracto del discurso de U. Churchill en la Cámara de los Lores el 21 de diciembre de 1959, en referencia al 80 cumpleaños de J.V. Stalin:
«La gran suerte que tuvo Rusia es que en los años más difíciles para ese país lo dirigía el genio y el dirigente inquebrantable J.V. Stalin. Era una persona excepcional, imponente para el cruel período en el que transcurrió su vida.

Stalin era una persona con una energía descomunal, era erudita y poseía una voluntad inflexible. Era tan agudo, tan implacable en los asuntos y en la conversación, que ni yo, educado en el parlamento británico, le podía contraponer nada.

Principalmente, Stalin contaba con un gran sentido de sarcasmo y humor, así como con la cualidad de expresar sus pensamientos siempre con la máxima exactitud. Stalin escribía todos sus discursos y sus trabajos siempre resonaban con titánica fuerza. Esa fuerza era tan grande en Stalin que parecía incomparable con ningún otro dirigente del mundo.

Stalin nos impresionaba. Su influencia en las personas era irrefragable. Cuando entraba en la sala de la Conferencia de Yalta, como si nos lo mandara alguien, todos nos levantamos en pie y, por raro que parezca, nos pusimos firmes.

Tenía una profunda sabiduría lógica alejada de cualquier pánico. Tenía una maestría sinigual de encontrar salida en las situaciones que parecían no contar con ella. En los momentos más difíciles, al igual que en los triunfales, siempre mantenía la compostura, nunca se llamaba a ilusiones.

Era una personalidad compleja. Creó y puso bajo su mando un imperio inmenso. Era una persona que liquidaba a sus enemigos con las manos de sus enemigos y nos obligó a nosotros, a quienes llamaba imperialistas, a revelarnos contra imperialistas.

Stalin era el dictador del mundo sin comparación. Tomó un país con arado y lo dejó armado con bombas atómicas.

¡No! ¡Digan lo que digan, a líderes como ese no los olvidan ni la historia ni los pueblos!”

Y esto es lo que decía sobre Stalin Charles de Gaulle:
“Stalin no se quedó en el pasado, se diluyó en el futuro”

Y otra impresión de una fuente desconocida:
“José Stalin dejó de ser simplemente una personalidad histórica. Es el símbolo de la justicia de un dirigente que dejó tras de sí no un apéndice energético para los países desarrollados, no una colonia, sino una superpotencia. No es de extrañar que su tumba hasta ahora deja sin sueño a muchos personajes en el poder de Rusia, que están ahí no por su lucha por el bien y la gloria de su pueblo, sino por sus propios intereses mercantiles.”

Es por todo esto que el pueblo ruso no lo olvida pese a los monstruosos esfuerzos de los “demócratas”, que hacen lo posible para hollar en el barro, ensuciar la memoria de esa Importantísima Personalidad Mundial.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here