Compartir

Para acercar el restablecimiento completo de la vida pacífica en la ciudad siria de Alepo, las naciones occidentales deberían sumarse a este trabajo en vez de “introducir sanciones ilegítimas y lanzar acusaciones falsas”, opinan los altos cargos rusos responsables de aliviar la situación en la ciudad liberada.

Durante la videoconferencia entre Moscú y Ginebra, titulada “Alepo sin terror: nueva vida y nuevas esperanzas”, los representantes de Rusia intercambiaron sus observaciones sobre la situación vigente y los pasos necesarios para mejorarla.

“El Gobierno sirio con el apoyo de Rusia aplica enormes esfuerzos para normalizar la situación en Alepo”, subrayó el representante de Rusia ante la oficina de la ONU y otras entidades internacionales en Ginebra, Alexéi Borodavkin, citado por Rossiyskaya Gazeta.

Pero para superar todas las consecuencias de la guerra, se necesita la participación internacional, destacó el diplomático al agregar que los países occidentales deberían apoyar los esfuerzos de Damasco y acabar con las “sanciones unilaterales, ilegítimas e inhumanas“.

A su vez, el general Vladímir Sávchenko, jefe del Centro ruso para la Reconciliación en Siria, en Hmeymim —encargado de enviar ayuda humanitaria a Alepo y establecer el orden en la urbe—, estimó que “unas 16.000 familias sirias” ya habían regresado a Alepo oriental.

Este logro se debe también al trabajo de los zapadores rusos, quienes desminaron 3.000 edificios y neutralizaron 27.000 dispositivos explosivos, según Sávchenko.

En cuanto a las declaraciones de otros países sobre la necesidad de “garantizar el envío inmediato de alimentos y víveres a la población”, el general ruso declaró que ninguna entidad u organización occidental lo ha hecho. Según él, solo Rusia, Bielorrusia, Armenia, Azerbaiyán y Serbia participaron en el esfuerzo humanitario en la ciudad.

Al mismo tiempo, durante la investigación de las zonas liberadas, los militares rusos y sirios encontraron varios almacenes con alimentos y fármacos destinados a los terroristas y sus familias, “mientras la población de la urbe padecía de hambre”, afirmó.

A día de hoy, Alepo ha recibido unas 850 toneladas de alimentos y agua purificada, repartidas diariamente en diferentes barrios de la ciudad.

Además, el hospital militar ruso ha asistido a 13.000 habitantes, entre ellos 4.000 niños, a los que ha proporcionado ayuda médica de alta cualificación, comunicó el jefe de la unidad médica, Román Guzéyev.

Así, mientras “la paz que reina en Alepo es frágil” debido a la presencia constante de la amenaza extremista, según el representante de la Defensa de Rusia, el coronel Alexandr Zorin, la situación humanitaria en la ciudad es más bien un “ejemplo positivo”, que causa irritación en los terroristas que buscan impedir el abastecimiento de la ciudad vía la carretera principal hacía las provincias Homs y Hama.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here