Inicio Latinoamérica y Caribe Cuba «No nos vamos a detener después del 26»

«No nos vamos a detener después del 26»

Gladys Martínez Verdecia, primera secretaria del Partido en Pinar del Río, accedió a dialogar con Granma a propósito del otorgamiento a la provincia de la sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional

138
0
Compartir

Ronald Suárez Rivas
ronald@granma.cu

PINAR DEL RÍO.–Gladys Martínez Verdecia reconoce que la alegría es inmensa y asegura que los pinareños sabrán representar al resto del pueblo de Cuba este 26 de Julio, cuando la plaza de la ciudad acoja el acto central por el aniversario 64 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

No obstante, la integrante del Comité Central y primera secretaria del Partido en Pinar del Río, advierte que tras la celebración del 26, aguardan nuevas tareas.

Haber recibido la sede constituye un honor, pero también un compromiso, dice, y aunque en los últimos tiempos ha habido avances, señala que es mucho más lo que queda por hacer.

Sobre cuáles serían esos retos y también sobre los aciertos y las nuevas perspectivas que se abren para Vueltabajo, la máxima dirigente política de la provincia dialogó con Granma, a pocas horas del Día de la Rebeldía Nacional.

–Hacía 17 años que Pinar del Río no recibía la sede de un 26 de Julio. ¿Cómo han acogido la noticia en la provincia?

–Con muchísimo entusiasmo. Durante todos estos días ha primado el espíritu de compromiso con la dirección de la Revolución, de continuar avanzando sostenidamente.

«Estamos convencidos de que no podemos permitirnos retroceder. El pueblo tiene expectativas con lo que se está haciendo en materia de reanimación y también en otros sectores de la economía, y aspira a que lo que hemos logrado hasta hoy, no se detenga».

–La sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, coincide con las decenas de acciones constructivas que se han estado realizando con vistas al aniversario 150 de la ciudad de Pinar del Río. ¿Satisfecha con el resultado de las labores acometidas para esa efeméride?

–Yo casi siempre creo que lo que hacemos no es suficiente, que se puede lograr un poco más. Pero debo reconocer que estoy satisfecha con lo que se ha hecho hasta ahora, porque ha habido un esfuerzo extraordinario de muchos compañeros, para cumplir con los compromisos contraídos para el aniversario de la ciudad, algunos de los cuales se han adelantado para el 26.

«Hay colectivos de varios organismos, y también del sector no estatal, que han trabajado bajo el sol del mediodía, bajo la lluvia, en la noche, con una gran disciplina y seriedad.

«Las personas han reaccionado muy favorablemente y sobre todo están haciendo las cosas con amor, tratando de que queden bien».

–Dicen las personas más viejas, que la ciudad nunca había cambiado tanto en tan poco tiempo. ¿Cómo lo han conseguido, en medio de las limitaciones económicas del país y sin asignaciones adicionales de recursos?

–Durante algunos años la provincia no pudo avanzar lo suficiente en su infraestructura, por el azote de varios huracanes de gran intensidad, que obligaron a concentrar los esfuerzos en la recuperación de las afectaciones.

«Hace algún tiempo nos percatamos de que la ciudad de Pinar del Río se nos iba quedando detrás, y que era algo que no solo dependía de recursos, sino de la voluntad y la gestión de las administraciones.

«Hubo una decisión del gobierno de la provincia, con el apoyo del Partido, de dar prioridad a la reanimación de la capital.

«Para ello han sido fundamentales determinadas medidas adoptadas por el país, como parte de la implementación de los Lineamientos, como la contribución territorial al desarrollo local, gracias a la cual se ha podido contar con un nivel importante de financiamiento.

«Otro factor ha tenido que ver con los resultados de las empresas, que han permitido que parte de las utilidades se pongan en función de la recuperación de sus instalaciones.

«Hasta hace algunos años los gobiernos locales no tenían posibilidades de proyectar inversiones, era un proceso que los ministerios decidían, pero eso ha cambiado. En la actualidad el Ministerio de Economía y Planificación ha ubicado un presupuesto en función de los territorios, para que estos decidan sobre su desarrollo.

«Gracias a ello, no solo en la ciudad, sino también en otros municipios, se han podido recuperar obras que llevaban muchos años cerradas como cines, moteles, unidades de la gastronomía».

–¿Continuarán las transformaciones después del 26 de Julio y del aniversario 150 de la ciudad?

–Después de esas fechas, seguiremos trabajando con el mismo espíritu que hasta ahora. No nos vamos a detener.

«Hay obras importantes que, por su envergadura, este año no se podrán concluir, como el cine teatro Pedro Saidén, y tendrán continuidad en el 2018; y otras que se encuentran pendientes para próximas etapas como el hotel Comercio».

–La información del Buró Político en la que se le otorga a la provincia la sede del 26, reconoce «resultados favorables en su economía», y «avances en importantes indicadores» concernientes a la esfera social. ¿Cuáles considera que sean los logros principales y cuáles los retos mayores que todavía tienen por delante?

–Hace dos años que todos los municipios de la provincia son superavitarios y que la tasa de mortalidad infantil que exhibimos, es la más baja del país. En lo que va del 2017, está en 1,8 por cada mil nacidos vivos.

«En educación hay resultados sostenidos en los indicadores que miden la eficiencia del ciclo, entre los que se distinguen los resultados en los exámenes de ingreso a la educación superior.

«No obstante, hay programas que debemos seguir priorizando. Aunque el fondo habitacional ha mejorado, el problema de la vivienda sigue siendo de los más serios.

«La alimentación de la población es otro de los asuntos con el que estamos inconformes. No solo con la producción sino con la comercialización, porque a veces, teniendo algunos renglones en el campo, no nos llegan al mercado.

«Y hay una gran insatisfacción con la calidad de los servicios de todo tipo, algo que tiene que ver con el nivel de exigencia de los cuadros administrativos en los lugares, y la selección, preparación, y capacitación del personal».

–En la designación de la provincia se tuvo en cuenta también los resultados de la campaña tabacalera. ¿Sigue siendo esta la tierra de mejor tabaco del mundo, a pesar de que hay cuestiones como la producción de capas, que ha disminuido en los últimos años?

–Para Pinar del Río el tabaco tiene un peso fundamental en la producción mercantil y también en el nivel de vida de la gente, porque muchas familias dependen de los resultados de ese cultivo.

«En determinado momento el programa tabacalero se deprimió, pero en los últimos años ha habido una recuperación. En la campaña pasada, por ejemplo, se creció en 1 000 hectáreas.

«Además, la mayoría de los productores estaba envejeciendo; ello constituyó una preocupación en un momento determinado y ya ha dejado de serlo.

«Hoy se aprecia un relevo de cosecheros jóvenes y con buenos resultados, gracias, en parte, a la entrega de tierras en usufructo.

«Todavía tenemos que seguir incrementando los rendimientos y la cantidad de capas, aplicando la ciencia y la técnica, mejorando los suelos, usando nuevas variedades, pero creo que sí, que esta sigue siendo la tierra del mejor tabaco del mundo».

–En los últimos tiempos la provincia ha estado apostando por el desarrollo de polos agrícolas, para incrementar la producción de alimentos. ¿Cómo valora los resultados?

–Esta ha sido una estrategia que hemos seguido, a partir de la idea de que no es posible abastecer el mercado con pequeñas producciones de los campesinos; de ahí la decisión de concentrar los recursos y la maquinaria en determinados lugares, en busca de mejores resultados.

«En este sentido ya se aprecian los frutos en algunos sitios, como el polo Hermanos Barcón, cerca de la capital provincial, donde incluso ha habido un aporte importante a la sustitución de importaciones en cultivos como el frijol y el tomate. Creo que esto es lo que nos va a permitir a largo plazo, el abastecimiento territorial.

«No obstante, sabemos que todavía queda mucho por hacer en materia de producción de alimentos».

–Aunque Pinar del Río sigue siendo un territorio eminentemente agrícola, en los últimos tiempos han aparecido nuevas perspectivas económicas, relacionadas con otras actividades como la minería y el turismo. ¿Cómo vislumbra a la provincia dentro de algunos años, cuando vuelva a ser la sede de un 26 de Julio?

–La agricultura seguirá teniendo un peso importante en la economía de la provincia, y dentro de ella la actividad tabacalera. Pero hay perspectivas importantes, que van a permitir un crecimiento en otras áreas como esas que mencionas.

«Por tanto, creo que será una provincia más diversificada, con un mayor nivel de desarrollo, como resultado de su trabajo. Porque indudablemente habrá que trabajar mucho para lograrlo.

«No obstante, las condiciones naturales y la manera de acoger las tareas del pueblo pinareño, su laboriosidad, lo permiten».

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here