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EEUU cumplió con sus intentos de suministrar más carbón a las empresas ucranianas y con las promesas electorales a los mineros norteamericanos a la vez. Y lo mejor es que “Kiev siempre encontrará dinero para EEUU”, opina un politólogo ruso.

La empresa ucraniana CentrEnergo firmó un acuerdo con el consorcio estadounidense XCoal Energy & Resources para el suministro de 700.000 toneladas de antracita a las centrales de Ucrania antes del fin del año. Se prevé prolongar el contrato el año que viene.

A su vez, el Ministerio de Energía norteamericano elogió el acuerdo, calificándolo de “alternativa para Ucrania” en cuanto a los suministros del combustible esencial.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, por su parte, ha sido más sincera y añadió que las exportaciones a Kiev “apoyarían las industrias minera y logística de EEUU” y contribuirían al objetivo global del país de alcanzar “un dominio energético”.

El precio del primer lote de 85.000 toneladas es de 113 dólares por cada una, lo que supera las cotizaciones actuales. El precio de las entregas posteriores todavía no está definido. En este sentido, vale citar el informe del propio Ministerio de Energía de EEUU que afirma que el precio para Kiev de otro tipo de carbón, usado en la siderurgia, en 2017 casi se triplicó.

¿Para qué lo hacen?

El director de la Fundación para el desarrollo energético ruso, Serguéi Pikin, comentó a Sputnik que en la decisión de Kiev de comprar el carbón estadounidense “la política se impone sobre la economía”.

“Aquí el dinero está en el segundo plano, las cuestiones económicas no tienen que ver con esto. De dónde sacarán el dinero [para estos suministros] es una buena pregunta. (…) El Banco Mundial u otras entidades financieras con mucho gusto conceden préstamos para los contratos de beneficio para EEUU. Así que, [Kiev] encontrará el dinero”, opinó.

Según el experto, se repite la situación de ‘rechazar el gas ruso‘.

“Incluso los propios ucranianos admiten que el gas ‘europeo’, comprado de los países europeos, resulta más caro que en caso de suministros directos de Gazprom ruso. Siguen comprándolo conscientemente en su detrimento. Son razones políticas”, explicó.

El este de Ucrania —la región del Donbás— recibió su nombre de los enormes yacimientos del carbón de diferentes tipos, albergado en sus suelos. Antes del violento cambio del poder en Kiev y del inicio del conflicto con las repúblicas autoproclamadas de Donbás, Ucrania se abastecía con todo tipo de carbón, incluyendo de las minas del centro y del oeste del país.

Alternativas más cercanas

Incluso en medio del conflicto, las repúblicas autoproclamadas mantenían su propuesta de vender el combustible a Ucrania a precios razonables.

No obstante, los partidarios de las ideas nacionalistas exigieron al presidente ucraniano poner fin al comercio con las repúblicas a través de un bloqueo.

Paralelamente, Kiev iba desmantelando el comercio y la cooperación con Rusia, también una viable fuente de carbón para la industria ucraniana.

En los últimos años Kiev desarrolló relaciones con suministradores ‘alternativos’, como la República Sudafricana, donde también compraba el carbón.

Así, “la elección de Ucrania es puramente política. (…) En este caso particular, también se pudo hacer una buena jugada política con EEUU”, concluyó.

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