No tengo mucho tiempo, pero hay dos cosas que merecen la pena. Una, que por fin el Estado canalla neofranquista más conocido como España, para otras latitudes, tiene que reconocer -a la fuerza- que es un estado canalla. Es decir, que tiene que cumplir con las recomendaciones de la ONU y los tratados del Derecho Internacional suscritos por este estado canalla. Eso significa, entre otras cosas, el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, aunque lo volverán a negar. Dos, la nada estrafalaria ayuda para sacar de siria a los llamados “Cascos Blancos”, poniendo de manifiesto lo que es desde el principio de la historia en Siria, o sea, 7 años, una historia a voces: la implicación internacional para el derrocamiento del gobierno sirio.

El Estado canalla neofranquista (lo siento por los mal llamados “progres”, que le dan sustento), su Tribunal Supremo, ha tenido que reconocer que hay que aplicar las recomendaciones de la ONU. Pero mientras que los medios de propaganda, antes llamados de comunicación -incluidos los que van de “progres”- se han quedado en lo anecdótico, o sea, en que se condena a indemnizar con 600.000 euros a una madre porque el padre, maltratador, asesinó a la hija de ambos durante una visita no vigilada y que eso supone una violación de la resolución del Comité de la ONU para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, olvidan, conscientemente, que esto sienta jurisprudencia y doctrina, o sea, que es aplicable a otros conceptos de responsabilidad del Estado canalla sobre cumplir las recomendaciones de los comités de la ONU y demás tratados del Derecho Internacional que ha suscrito.

¿No dicen los carcas y los mal llamados “progers” que hay que defender la constitución? Pues a ver qué hacen ahora porque el artículo 96 establece que se reconoce como parte del ordenamiento jurídico interno la normativa internacional ratificada y publicada en el Boletín Oficial, de forma especial los derechos humanos y tratados y acuerdos internacionales sobre ellos (art 10).

Es decir, que los presos políticos independentistas tendrían que estar en la calle desde ya (y los “progres” silbando mientras tanto) porque a finales del mes de marzo el Comité de Derechos Humanos de la ONU condenó al Estado canalla (España, insisto) por no respetar los derechos políticos de Jordi Sánchez, al que un juez muy democrático impidió ser investido candidato a la presidencia de la Generalitat. Es decir, violó sus derechos políticos.

Pero yendo más allá, está el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos, reconocido por el Estado canalla al aceptar la Carta Fundacional de la ONU (capítulo I) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966.

Y si no se quiere ir hasta allí, y los “progres” seguirán silbando sobre ello, aquí tienen un fácil agarre: también debe aplicarse a las recomendaciones de la ONU sobre las demandas del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias (que es del año 2013, incumplido desde entonces) para identificar y exhumar a los miles de antifranquistas que están diseminados por cunetas y en fosas comunes.

Hablo, en definitiva, de ética. Lo demás es simple retórica, y en eso los “progres” son expertos.

La otra es el bonito ejemplo que han dado los “revolucionarios” sirios aceptando ir de la mano del régimen fascista de Israel, la OTAN, EEUU, Canadá, Gran Bretaña y Jordania. Han sido “rescatados”, dicen, ante el avance del ejército sirio en la frontera sur. Mientras el régimen fascista de Israel masacra palestinos viernes tras viernes estos “revolucionarios” tienen muy claro sus apoyos y sus simpatías. Solo este gesto basta para poner de relieve lo que son, lo que defienden y a quién representan. Un vídeo de propaganda sionista que lo deja bien patente.

Hay decenas de vídeos y centenares de fotografías de estos elementos, los llamados “Cascos Blancos”, portando armas junto a los islamistas de Al Qaeda, ayudando a estos islamistas en las ejecuciones y justificando las mismas. Occidente se preocupa por ellos. Tenía razón el Pink Floyd Roger Waters cuando en su concierto de Barcelona denunció a esta gente. Los subtítulos están en catalán, pero lo entenderéis.

El Lince

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.