Imagen ilustrativa
 Jorge Silva / Reuters

Entre 2007 y 2014 se registraron en tres localidades de Francia al menos 14 nacimientos de bebés sin manos, brazos o antebrazos. Los casos dispararon alertas para las autoridades de salud y abrieron una controversia sobre la posible causa de tal hecho.

El pasado 4 de octubre, la agencia de salud Public Health France presentó un informe que asegura no haber identificado un agente “común”  y subraya que “el análisis estadístico no muestra un exceso de casos en comparación con el promedio nacional”. Con base en dichos resultados, la Agencia Nacional de Salud Pública de Francia informó que daba por finalizada la investigación: “La ausencia de una hipótesis sobre una posible causa común no permite realizar más investigaciones”.

El fenómeno se conoció por primera vez cerca de una aldea en Druillat (Ain, Francia), donde siete bebés nacieron con dicha malformación entre 2009 y 2014. Todos ellos en un radio de 17 kilómetros en torno a la aldea, en un zona donde se cultivaban maíz o girasoles. Tres años más tarde, se informó que tres niños con defectos similares nacieron entre 2007 y 2008 en la ciudad de Mouzeil, (Loira Atlántico). En 2015 se certificó que cuatro niños habían nacido con los mismos problemas en la ciudad de Guidel (Bretaña), entre 2011 y 2013.

“Científicamente negligente”

Las conclusiones han sido cuestionadas por el Registro de Malformaciones de la región francesa de Ródano-Alpes (REMERA), que tras realizar su propio estudio en Ain, considera que el fenómeno puede estar relacionado con anomalías ambientales.

La organización habló con las madres involucradas para establecer si había algún factor común. Descartaron causas genéticas, así como otras relacionadas con medicamentos, alimentos o alcohol consumidos durante el embarazo.

Emmanuelle Amar, epidemiólogo y director de REMERA, afirmó a The Guardian que sería “científicamente negligente” no continuar con la investigación. “Hay algo, algún producto, que está ‘cortando’ las extremidades en el momento en que se desarrolla el embrión. Hay que buscarlo. Debemos preguntarnos qué podría ser capaz de detener ese desarrollo y encontrarlo”, explicó.

Amar subraya que las conclusiones no son aceptables y que el número de bebés nacidos con tal defecto en ese departamento es “58 veces más alto de lo que normalmente esperaríamos”.

¿Pesticidas?

Yannick Jadot, excandidato presidencial francés y miembro del Parlamento Europeo, manifestó este lunes que está “absolutamente escandalizado” y opina que “es muy probable” que el problema esté relacionado con pesticidas: “Todas las familias que han sido afectadas viven cerca de campos de maíz y girasol. Hay un haz de presunciones que me dice que esto se debe a los pesticidas”.

Según Le Monde, Jean-Claude Desenclos, director científico de Public Health France, asegura que “no hay evidencia para decir que un producto de ese tipo sea el responsable”; mientras que el epidemiólogo Bertrand Gagnière —quien investigó algunos de los casos— asegura que “los calendarios de propagación no se correspondían con el período clave de fragilidad durante el embarazo”.

Los posibles vínculos con la agricultura se han visto reforzados, sin embargo, por informes de que varios terneros nacieron sin colas o costillas en Chalamont (Ain), lo que podría conducir a una sustancia utilizada en los cultivos o alguna medicina veterinaria.

“Se cree que esto gira en torno a la agricultura”, afirma Amar, quien señala que es vital que las entidades nacionales de salud inicien una investigación completa, debido a que REMERA enfrenta recortes de fondos y no puede seguir investigando por sí sola.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.