El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro. Foto: AFP.

Justo Cruz.—  Cuentan que en Bolivia en el año 2006, una campesina indígena a la que médicos cubanos le habían devuelto la vista, respondía así a la pregunta de una periodista que quería saber si “ella no le tenía miedo a los comunistas cubanos”: cito su respuesta. “Mire, yo llevaba casi 10 años sin poder ver y jamás nadie se preocupó por mi situación, cuando yo ya casi había perdido la esperanza llegaron los médicos cubanos y me operaron de gratis, por eso puedo verla a usted ahora. Yo no sé nada de política, pero si esto es comunismo, pues que viva el comunismo”.

Dicen los allí presentes que en ese momento se terminó aquella entrevista que debía ser publicada en un medio de desinformación del Sur de la Florida.

Años después el presidente de Bolivia, Evo Morales destacaba los logros de la “Operación Milagro” recalcando que desde el 2006 se habían llegado a realizar más de 700 mil cirugías oftamológicas en su país.

¿Se imaginan un milagro como este desde un país con una población actual de 11 millones 303 mil 276 habitantes?

Como todos sabemos “Operación Milagro” es un proyecto humanitario creado a iniciativa de Fidel Castro y Hugo Chávez cuyo propósito es ayudar a personas que no tienen la posibilidad de recibir tratamiento médico para tratar distintos problemas oculares. En este proyecto cuyo servicio es totalmente gratis, los costos son asumidos en su totalidad por Cuba y Venezuela.

Refiriéndose al aporte brindado por el personal de salud cubano a su país Evo Morales expresaba: “Cuba ha operado a nuestros hermanos y no nos ha pedido nada a cambio, no son dueños de empresas en Bolivia, no son dueños de nuestros recursos naturales, eso se llama solidaridad”.

“Operación Milagro” es uno de los cientos de miles de proyectos humanitarios desarrollados por Cuba desde hace más de 50 años de los que jamás se ha obtenido ganancia alguna, esto lo sabe el mundo entero pero los medios de desinformación lo ignoran con premeditación y alevosía de la misma manera que ignoran los efectos y defectos del inhumano bloqueo a Cuba que afecta fundamentalmente al sistema de salud cubano.

600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones en los que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud.¿Qué país ha hecho tanto por la salud de todos los seres humanos en este mundo como Cuba?

Por eso duele e indigna cuando en estos días algunos, los mismos de siempre y otros que se les han sumado, hablan tanto de que el Estado cubano utiliza los médicos de las misiones para enriquecerse.

Y ahora ya Cuba no solo tiene que lidiar con los medios de desinformación, sino también con algunos “médicos” de la desinformación nacidos y estudiados en Cuba que se han sumado a estas campañas difamatorias. No son muchos pero los suficientes como para avergonzarse.

¿Quién, sino el estado tiene la difícil tarea de garantizar que cada cubano pueda recibir los servicios de su sistema de salud de forma gratuita?

¿Quién asume los gastos, por ejemplo, de una cirugía cardiovascular en Cuba para que un paciente sea tratado sin que esté obligado a pagar un centavo?

¿Quién asume los gastos de investigaciones preoperatorias y postoperatorias, de hospitalización, alimentación y atención de enfermería después de la operación?

Gastos que son valorados en cientos de miles de dólares en casi todos los países del mundo.

¿Por qué esos médicos cubanos residentes en otros países en vez de pretender desdibujar la realidad del sistema de salud cubano contando mentiras y tergiversando, no emplean su tiempo en esclarecer a sus hermanos de la tierra sobre el sistema de salud en los países donde residen, que dista mucho de las gratuidades del sistema de salud del país donde nacieron y al cual le deben mucho?

Hace unos días el Ministerio de Salud Pública de Cuba tomó la decisión de no continuar participando en el programa “Más Médicos” en respuesta a los insultos y las modificaciones que el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, pretendía imponer y que constituyen una violación a las garantías acordadas desde inicio del programa y ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP).

Bolsonaro de forma despectiva y amenazante y dándoselas de moralista anunciaba que estaba dispuesto a modificar estas condiciones porque le “preocupan los derechos civiles del personal cubano de la salud”.

¿Cómo es posible que muy pocos se pregunten cómo a este ultraderechista le puedan preocupar más los supuestos derechos de los médicos cubanos, que los derechos de los millones de brasileños que a partir de ahora no podrán disponer de este servicio de salud “gracias” a su macabra decisión, una decisión que ningún ser humano con sentido común podría explicarse?

¿Creen ustedes que Jair Bolsonaro y el colegio de Médicos de Brasil le van a garantizar a los indígenas del Amazonia de ese país la asistencia médica que habían recibido hasta ahora por parte del personal médico cubano?

¿Dónde estaban estos médicos brasileños antes de que llegaran los cubanos?

Hace apenas una semana cuando Bolsonaro fue elegido como presidente de Brasil parecía como si el mundo entero en una sola voz se hiciera eco de la misma pregunta: ¿cómo es posible que un individuo de tal naturaleza pueda llegar a ser presidente de un país como Brasil?

¿Cómo es posible que ahora un par de semanas después algunos pretendan dar crédito a las palabras de este anti-ser-humano cuando dice “no podemos permitir esclavos en Brasil”, si todos sabemos que lo que menos le interesa a este señor es el bienestar de los médicos cubanos, de la misma manera que tampoco le interesa el bienestar de millones de brasileños, incluso aquellos que le dieron su voto.

Ahora de pronto para algunos Bolsonaro es el bueno y el Estado cubano es el malo.

Llamar “esclavos” del Estado cubano a los médicos cubanos que cumplen misiones en otras partes del mundo es una ignominia, es inhumano, pero sobre todo es una gran mentira.

De ser así debería catalogarse como una nueva forma de esclavitud el trabajo que realizan los médicos cubanos en Brasil.

Qué clase de esclavo ese médico que reciben doble remuneración: por una parte el estipendio que reciben en Brasil muy por encima de la media que recibirían en Cuba y por la otra el pago del 100% del salario íntegro en Cuba además de preservar sus puestos de trabajo, sin dejar de tener en cuenta que el programa “Más Médicos” asume los gastos por concepto de alimentación, vivienda, transporte y seguro médico de esos “esclavos”.

Habría entonces que preguntarle a un brasileño sobre el valor de esos gastos en ese país.

El Estado cubano jamás ha obligado a un médico o enfermero a cumplir una misión, inclusos los mismos son siempre informados acerca de las condiciones y reglas que regulan estas misiones, además de firmar un contrato con el Ministerio de Salud Pública por el cual deciden voluntariamente compartir los ingresos con el Estado cubano. Nadie mejor que ellos saben de la necesidad que tiene el país de que una parte del dinero recaudado se utilice para mejorar y perfeccionar el sistema de salud cubano en bienestar de todo el pueblo de Cuba, no de una minoría como sucede en muchas partes del mundo.

Las campañas mediáticas contra Cuba han llegado a niveles vergonzosos. Ya no basta tener que soportar el injusto e inhumano bloqueo, no bastan las agresiones que ha tenido que sufrir el pueblo cubano a lo largo de 60 años, ahora la “tarea” es desacreditar al internacionalismo cubano. Para eso les está sirviendo ese bochorno de persona que se hace llamar Bolsonaro.

Cuando en el 1998 Centroamérica fue azotada por el huracán Mitch, fue Cuba uno de los primeros países en responder al llamado enviando personal médico y auxiliar para ayudar de forma solidaria y desinteresada. Un desastre natural que dejó centenares de muertos y desaparecidos con terribles consecuencias para la infraestructura económica y social de estos países. Una de las mayores expresiones de solidaridad e internacionalismo que haya conocido nuestro continente.

Así surgió el Programa Integral de Salud para Centroamérica y el Caribe (PIS) como una nueva modalidad de la colaboración médica cubana cuyo objetivo sería extender los servicios médicos gratuitos a un centenar de países, fundamentalmente de África, Asia y América Latina. Gracias a este programa se salvaron millones de vidas, se han realizado decenas de millones de consultas mayoritariamente en comunidades pobres y de difícil acceso. El PIS impulsó las campañas de inmunización apoyadas por la Organización Mundial de la Salud, que consistían en la aplicación de millones de dosis de vacunas que han contribuido a disminuir la mortalidad infantil en muchas partes del mundo.

Ahora después de tantos años de ayuda solidaria y desinteresada dada por el pueblo cubano no solo les basta con privar a millones de brasileños de los servicios de salud brindados por Cuba, ahora quieren robarse los médicos, enfermeros y especialistas que una vez le tendieron su mano solidaria. ¿Cómo es posible que organizaciones como las Organización de las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud permitan tanta fechoría?

En estos días hemos escuchado cosas tan absurdas como que “los médicos cubanos son los esclavos de los Castro” y que el dinero recaudado va a parar a manos de una supuesta nomenclatura que “reina” sobre el pueblo cubano. Hemos escuchado que la decisión del estado cubano con respecto al Programa ”Más Médicos“ constituye un duro golpe para la economía cubana. Hemos escuchado que la mayoría de los que componen el personal médico cubano no son especialistas en medicina, son agentes de la seguridad cubana que van a operar a esos países. Estamos regresando a la época en la que alguna gente llegó a creerse el cuento de que los rusos se llevarían todas las palmas de Cuba para sembrarlas en la Unión Soviética.

Así estamos. Gracias a los medios de desinformación países como Brasil podrán contar con un Bolsonaro como presidente y el pueblo brasileño a partir de ahora con “menos médicos”.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.