El embajador permanente de Siria ante la ONU, Bahsar al-Yafari, durante una reunión en Astaná (en Kazajistán), 29 de noviembre de 2018. (Foto: AFP)

Un alto diplomático sirio denunció que Arabia Saudí no está en una posición legal que le permite criticar la situación de los derechos humanos en Siria.

El embajador permanente de Siria ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Bashar al-Yafari, aseguró el lunes que la presentación de un proyecto de ley por Arabia Saudí ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) sobre los DD.HH en Siria que fue votado por Israel, revela la naturaleza del proyecto y confirma la presencia de una alianza entre Riad y el régimen de Tel Aviv.

La resolución, aprobada el 16 de noviembre durante la 55.ª sesión de la 3.ª comisión de la AGNU, condena el supuesto uso de armas químicas en Siria, “la grave situación de derechos humanos, incluidos los asesinatos indiscriminados y los ataques deliberados contra los civiles”.

“Siria rechaza la politización del artículo sobre la situación de los derechos humanos y la recurrencia de algunas delegaciones permanentes a la presentación de proyectos de resolución dirigidos a Estados miembros específicos”, dijo el diplomático sirio.

Asimismo, indicó que el contenido del proyecto de resolución no está equilibrado y tiene como objetivo distorsionar los hechos y la imagen del Gobierno de Damasco y sus instituciones legítimas de manera que refleja la postura de Arabia Saudí y sus políticas destructivas hacia Siria.

Al-Yafari también recordó que Riad no posee la capacidad moral o legal para presentar dicho proyecto de resolución.

En alusión a la participación de los Estados miembros de la llamada coalición anti-EIIL en la presentación de este proyecto de resolución, Al-Yafari señaló que la misma alianza internacional ha estado cometiendo crímenes atroces contra el pueblo sirio, violando los derechos humanos y destruyendo la ciudad norteña de Al-Raqa.

Arabia Saudí presentó el borrador antisirio en un momento en que la monarquía se enfrenta a duras críticas en la esfera mundial por violar los principales derechos de sus ciudadanos tanto en el interior del país como en el exterior.

En el caso más reciente, el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Estambul, en Turquía, por orden del príncipe heredero Muhamad bin Salman ha generado severas denuncias hacia Riad. “Mantengo lo que hemos dicho desde el principio: es absolutamente esencial tener una investigación creíble y que se castigue a los culpables”, dijo el domingo el secretario general de la ONU, António Guterres.

Los activistas también se enfrentan a una situación represiva dentro del país. La Organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) ha repudiado recientemente los intentos ‘monstruosos’ de la Fiscalía de Arabia Saudí por condenar a la pena de muerte a cinco activistas pro derechos humanos.

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