Por fin, Israel admite (*) que desde 2017 sostiene una guerra “secreta” en Siria, el país más agredido y masacrado de los últimos años. Siria no es, pues, víctima de ninguna “oposición moderada” sino de otros países que están dentro de la ONU.

El general israelí a cargo de las agresiones, Gadi Eisenkot, se presta ahora a hablar abiertamente de lo que antes sólo se atrevían los conspiranoicos. Lo que antes era una “noticia no contrastada” ya se puede contar porque el ejército isrelí y The Times dan luz verde para ello.

Para ello ha sido necesario que Eisenkot se jubilara después de 40 años de “servicio” y pudiera soltarse la lengua.

No se trata de incursiones esporádicas de la aviación, admite el general, ya que han llevado a cabo “miles de ataques” con la excusa de la presencia del ejército iraní en Siria. Como es costumbre, le dan la vuelta al asunto: Israel quiere impedir la hegemonía de Teherán en Oriente Medio.

En otras palabras, las declaraciones se traducen de la siguiente manera: Israel no quiere ningún tipo de oposición a su política regional y para ello sostiene una guerra de agresión contra Irán tanto como contra Siria.

Los isrelíes no necesitan recurrir a montajes absurdos como las “armas quimicas” del gobierno de Damasco porque ese no es su principal enemigo.

“En enero de 2017 empezamos a atacar la infraestructura que los iraníes construyen en Siria”, dice el general al Sunday Times. La “masa crítica” fue a medidos de aquel año, cuando comenzamos a atacar “sistemáticamente” un cierto número de veces a la semana.

Además, Eisenkot también reconoce que su ejército ha suministrado armas a los yihadistas para que atacaran al gobierno de Damasco.

Era cosa sabida. En setiembre la revista Foreign Policy informó de que Israel había entregado armas y dinero a -al menos- una docena de grupos yihadistas.

Las entregas formaban parte de la Operación Buena Vecindad iniciado en junio de 2016 y terminado en noviembre del año pasado.

El gobierno de Tel Aviv pagaba un salario mensual de 75 dólares por cada miliciano que combatía en el frente, más cantidades fijas de dinero entregadas a los comandantes para que compraran armas en el mercado negro.

Cuando un país admite oficialmente una agresión sistemática y habla abiertamente de “ataques”, lo que debe esperar es “ser atacado” y cuando eso llegue no podrá lamentarse por ello.

(*) https://www.thetimes.co.uk/article/pummel-the-bases-miss-the-men-israels-invisible-war-in-syria-hmk760h0b

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.