Desde la visita fallida del pasado octubre del asesor de seguridad nacional de EEUU, John Bolton, a Armenia, donde hizo comentarios que supusieron una injerencia e irritaron al primer ministro armenio, Nikol Pachinian, se multiplican los signos de un mayor acercamiento de Armenia a Siria, Irán y Rusia. Cabe recordar que Armenia es miembro de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) y de la Unión Económica Euroasiática, dos organizaciones internacionales -militar y económica respectivamente- lideradas por Rusia.

Según las últimas noticias, un grupo de 83 especialistas del Ejército armenio, incluidos zapadores, médicos y miembros de las fuerzas de seguridad, han llegado a Alepo, no lejos de la provincia de Idleb, donde están estacionados los terroristas apoyados por Turquía. Armenia dice que sus fuerzas especiales están tomando posiciones en Alepo para proporcionar ayuda humanitaria sustancial al pueblo sirio.

El contexto es muy especial: Idleb está controlada por terroristas de Al Nusra que lograron derrotar a los terroristas pro-Ankaka, con los que parecen haber llegado ahora a un entendimiento. En los últimos meses, se han producido numerosos asaltos contra las posiciones del Ejército sirio y sus aliados en Hama y Alepo. En un clima de lucha muy intensa entre el Ejército sirio, por un lado, y los terroristas de Al Qaida y pro-Ankara, por otro, y de una posible ofensiva del primero en Idleb, Armenia ha decidido enviar a un contingente formado por 83 especialistas a la provincia de Alepo.

“La República de Armenia ha decidido proporcionar asistencia humanitaria al pueblo sirio debido a las difíciles condiciones humanitarias que prevalecen en Siria, especialmente en Alepo, después de las grandes operaciones militares y sobre la base de la Resolución 2393 de 2017 y la Resolución 2401 de 2018 del Consejo de Seguridad de la ONU y de las peticiones escritas de Siria y de la gran comunidad armenia en Alepo”, señala una declaración del Ministerio de Defensa de Armenia, que enfatiza el carácter humanitario de esta misión y que ella tiene lugar con el permiso del gobierno sirio.

“Las fuerzas rusas aseguran el transporte y la seguridad del grupo”, añade la declaración.

Aunque AArmenia ha enfatizado, en efecto, el carácter humanitario de la misión, los analistas estiman que dicho país no dudará en participar en operaciones especiales para eliminar a los terroristas en Idleb. El viernes, las agencias de noticias informaron sobre la muerte de un miembro de las fuerzas especiales rusas llamado Maxim Pletnev en Idleb. Según informes, él fue asesinado por los terroristas respaldados por Turquía. En un momento en el que los líderes iraníes, rusos y turcos se preparan para reunirse a mediados de febrero en Sochi, el despliegue de las fuerzas armenias en Alepo es muy significativo.

El 25 de octubre de 2018, el asesor del presidente de EEUU, John Bolton, advirtió al primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, durante una reunión con él en Ereván, contra cualquier “participación militar” después de enterarse de la próxima misión humanitaria de Armenia en Siria. El primer ministro armenio rechazó violentamente esta injerencia estadounidense.

Antes de la guerra, más de 60.000 armenios sirios vivían en Alepo. El ataque del grupo terrorista Ejército Sirio Libre (ASL) contra el este de la ciudad en 2012 obligó a la mayoría de ellos a huir a zonas más seguras del país, o incluso a la propia Armenia.

Desde el inicio de la operación antiterrorista rusa en Siria, Armenia ha intensificado sus esfuerzos humanitarios en este país devastado por la guerra, pero no puede descartarse que dicha asistencia humanitaria pueda tener un formato militar, señalan los analistas.

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