El gran fichero (Cuento revolucionario)

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En ese trajín de idas y venidas, en el bus que de forma continua me transportaba al comedor parroquial, un buen día me ocurrió algo sensacional: el hallazgo de un sorprendente libro. Estaba en uno de los asientos posteriores casi como invitándome a cogerla.

De inmediato me apropie del libro. Y lo primero que hice fue leer el título. Decía así: “El Gran Fichero”. ¿El gran fichero?, murmuré muy suavemente entre mí.

Entreabrí sus páginas y hojeando lo más rápido que podía, encontré lo siguiente: Capitulo I: pre-marxistas. Capítulo II: Marx y Engels. Capitulo III: Lenin,…”. No podía creer.

Pero el mayor impacto lo sentí cuando leí la parte que se denominaba como “advertencia”:

“La gran verdad del mundo actual está escrita en un libro que se encuentra al interior de un baúl de oro recubierto con un mantel de color rojo bermellón”.

“Así como en el mundo hay un permanente movimiento, de igual modo hay en este libro un registro automático de los hechos más importantes que ocurren en el planeta”.

“El libro es un instrumento de enorme valor estratégico para las dirigencias democráticas (burguesías financieras) más importantes del planeta”.

“Así, en un primer momento estuvo bajo la custodia del gran poder de Gran Bretaña. Exactamente se constituyó allí después de la derrota de los comuneros de Paris el 28 de mayo de 1871 hasta 1933”.

“Luego, tras cierta pausa en la que no sabía dónde ubicarse en pleno proceso del crack del 29, pasó a Berlín (Alemania) de 1933 a 1945 a manos de Adolfo Hitler”.

“Finalizada la gran guerra llegó a Washington (Estados Unidos de Norteamérica) como un preciado tesoro y estuvo allí hasta finales de 2010”.

“Luego, a comienzos del año 2011 había llegado a Pekín (China) a la Gran Casa del Pueblo”.

Pero lo que más sorprendió fue aquello que decía:

“Este libro es copia fiel de aquel que se encuentra al interior de ese baúl de oro”.

Semejantes notas causaron en mí una honda impresión, difícil de controlar

Era sorprendente el hallazgo.

Increíble.

Entonces la desesperación se apoderó de mí, quería leer de inmediato aquel extraño libro.

Descendiendo del bus, corrí, corrí, corrí, hasta el primer parque que encontré y, allí empecé a leer sin pausa alguna y sin importar en lo más mínimo el tiempo y las condiciones climáticas de aquella tarde.

El libro era una verdadera mina de datos. Jamás en mi vida había tenido acceso a tan vasta información.

De inmediato fui transportado, por la lectura, a los años setenta del siglo pasado cuando oía similares afirmaciones de boca de algunos profesores en la facultad de ciencias sociales de la universidad al que asistía, que en mi insana ingenuidad, no les había dado la más minina importancia.

En la primera parte, “los pre marxistas”, habían largas referencias a los anarquistas…

…y también a los socialistas utópicos.

En la segunda parte, Carlos Marx y Federico Engels, estaba la vida y los escritos de estos dos ideólogos del comunismo.

Sobresalía, “El Manifiesto Comunista” y “El Capital”. En ellas eran numerosos los resaltes de largas citas subrayados con un plumón de color verde claro fosforescente. Aquellos resaltes, de inmediato me di cuenta, estaban en casi todas las páginas de aquel misterioso libro.

Las preocupaciones al parecer eran por la militancia política de ambos líderes, pero también por las penurias económicas y los destierros de Marx.

Apostrofaban que a los comunistas debían perseguírselas hasta su aniquilamiento y su total destrucción.

Así sus vidas, lo notaba perfectamente, estaba marcada desde un comienzo.

 

En la tercera parte, Vladimir Ilich Ulianov (Volodia), Lenin, estaban sus obras completas, destacando entre ellas, “El imperialismo Fase Superior del Capitalismo”, igual que en el anterior, muy bien subrayadas.

Era sorprendente, había largas referencias a la vida extremadamente cuidadosa y clandestina de este maestro comunista, es decir, su peripecia en la inmigración y la dura lucha por la construcción del partido comunista bolchevique.

En la cuarta parte, Iósif Vissariónovich Dzhugashvili (Koba), Stalin, destacaba su gran labor organizativa en la construcción del partico bolchevique, también su extremado cuidado por ocultar su identidad a fin de no ser ubicado fácilmente por los esbirros de la ojrama zarista, contrario al figuracionismo de Lev Davídovich Bronstein, León Trotski.

De igual modo, la forma como había abordado la gran guerra patria, la Segunda Guerra mundial, que llevó a la derrota del fascismo alemán.

En la quinta parte, Mao Tse-Tung, resaltaban su vida clandestina, igual que de Lenin. El “Gran Timonel” había sido observado en el fragor de la lucha de las dos líneas al interior del PCCH.

Estaba en la mira sus obras completas, en las que las preocupaciones giraban en torno a sus discursos y las resoluciones de los congresos del PCCH.

Eran sorprendentes los minuciosos subrayados de la parte correspondiente a la guerra prolongada, la gran marcha y la Gran Revolución Cultural Proletaria.

Se regocijaban por la restauración capitalista de China desarrollada por Teng siao Ping y su pandilla al que llamaban el gran reformador.

Aquello me hizo decir, entre mí: “debidamente analizadas”.

En la sexta parte, Ho Chi Minh, el asunto era Vietnam. Resaltaban la guerra de guerrillas.

Había una gran impresión por la forma como los viet cong habían respondido a la portentosa fuerza aérea estadounidense. El heroísmo y la moral comunista, según este misterioso libro, habían calado hondamente en la entrada a Saigón por las fuerzas guerrilleras el 30 de abril 1975.

En la séptima parte, Pol Pot, estaban aterrorizadas por las sabias directivas de este dirigente comunista en la guerra de resistencia de Camboya contra la agresión militar estadounidense.

Eran sorprendentes los subrayados que se hacían de las preocupaciones de Pol Pot, los Jemeres Rojos y el partido comunista de Camboya, respecto a la toma del poder aplicando las enseñanzas de Mao Tse-Tung.

El libro aconsejaba la demonización total de este dirigente comunista, acusándolo de genocidio y exterminio de su pueblo, cuando aquello en realidad fue obra de las fuerzas armadas estadounidenses que habían arrojado una impresionante cantidad de bombas incendiarias (Napalm) sobre Camboya, particularmente, sobre la ciudad de Phnom Penh (capital de Camboya) y, por el que él sabio dirigente se había visto obligado a conducir a su pueblo al campo.

En la octava parte, Ernesto Guevara de la Serna (Che), estaba resaltada su participación en la revolución cubana.

El libro daba especial énfasis a su visita que en uno de sus viajes a Moscú hiciera al mausoleo de Stalin cuando en aquellos años (1961) estaba prohibido por el Kremlin.

También su gesta revolucionaria bajo la consigna de los focos revolucionarios y finalmente su asesinato en Bolivia.

En la novena parte, Kim Il Sun, Kim Yong Il y King Yong Un, es decir, la historia de la gran RPDC. La resistencia y la lucha revolucionaria desarrollada por Kim Il Sun, continuado por Kim Yong Il y seguido por Kim Yong Un. Estaban sumamente preocupados por el desarrollo de la armamentística estratégica en este país (RPDC).

El misterioso libro aconsejaba la destrucción total de la gran RPDC, sea como sea.

Y en la décima parte, Abimael Guzmán Reynoso, estaba la guerra que sacudió los andes de Sudamérica (Perú) de 1980 hasta su detención el 12 de septiembre de 1992.

Aquí los resaltes con el plumón verde claro fosforescente, eran casi totales. Cada acción cumplida por la guerrilla maoísta estaba observada con total minuciosidad. Prácticamente al milímetro. Pero a mí lo que más me llamó la atención fueron aquellas palabras que estaban escritas al interior del entre paréntesis en que terminaba el último parágrafo dedicado a este comunista: ¿Partidos comunistas militarizados? Todos los partidos comunistas que no son militarizados no deben ser considerados como partidos comunistas).

Es decir, había una enorme preocupación por la producción teórica-ideológica y política-militar de aquel comunista que algunos dicen que es el más grande científico y filósofo dialectico-materialista vivo que existe sobre la faz de la tierra, ahora en prisión en la base naval del callao, en Lima, Perú, en edad avanzada y sentenciado nada menos a dos cadenas perpetuas.

De sólo leer aquella parte del libro, hizo aflorar en mí, la sensación de una terrible pesadilla. Era la asimilación de la cultura del miedo al que habíamos sido sometidos los ciudadanos de mi amada patria.

Realmente sorprendente.

Y finalmente estaba el tema del fascismo. Figuraba como un apéndice. Era una sección especial y larga en el que aparentemente intentaban corregir los errores de Hitler.

Se congratulaban del accionar de Estados Unidos, sobre todo, de la prepotencia al estilo nazi del actual títere de la burguesía financiera estadounidense en la Casa Blanca, de las inconfesables maquinaciones del pentágono contra la humanidad y del criminal accionar de las secciones paramilitares del ejército estadounidense que estaba involucrada en la organización y existencia de las pandillas juveniles, las barras bravas y las sectas religiosas que envolvían el globo terráqueo y que en un frenesí de sus entrenamientos, en situ, se convertían en bandas paramilitares.

Pero las sorpresas continuaban. Allí casi al final del libro estaban escritas las recientes penurias del pueblo venezolano. Eran apuntes del año 2019. Increíble. ¿Cómo era posible todo esto?, me interrogué entre mí mismo.

Entonces me di cuenta, que todo lo que se decía en la parte que correspondía a “advertencia”, eran ciertas:

“Así como hay un permanente movimiento en el mundo, así hay en este libro un automático registro de los hechos más importantes que ocurren en el planeta”.

En efecto, en esta sección estaba muy claramente establecida la forma cómo el Pentágono había fabricado al recientemente autoproclamado presidente encargado de Venezuela. Allí estaba escrito todo el plan del Pentágono para apoderarse del poder en Venezuela.

Y apabullado por estas “verdades” llegue a mi stanza in affitto (en italiano habitación en alquiler) casi al amanecer. No dejaba de pensar en lo duro que debía ser la vida de los comunistas y las férreas medidas de seguridad que debían imponerse para lograr sus objetivos. La prueba era este libro, un auténtico fichero…

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