¿Tercera republica o revolución proletaria?

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Miguel Alonso.— Estos días y en particular el pasado día 14 de abril hemos visto como se multiplicaban las celebraciones republicanas, en muchos casos encabezadas por los renegados del P”C”E o Izquierda Unida, que después de traicionar al movimiento obrero y popular en la llamada “transición” y asumir un rey puesto por el tirano Franco, como jefe del Estado y su bandera monárquica, ahora claman; “a por la tercera”.
Una vez más, los revisionistas se sitúan a la cabeza de una maniobra orquestada por la burguesía y la oligarquía. Maniobra que apunta a desviar los verdaderos blancos de la clase obrera y el pueblo trabajador, la Revolución Socialista, con una nueva etapa republicana (burguesa) que afirman dará solución a todos los problemas del Estado español.

La II Republica Española de 1931 fue un intento de restructuración del Estado español, en quiebra después de la pérdida del imperio colonial, asumiendo la necesidad de modernización del Estado, tratando de barrer las barreras al mismo, del semi-feudalismo por entonces existente. Un periodo pre-revolucionario que conto con eventos gloriosos de la clase obrera, como la Revolución de Asturias de 1934, aplastada a sangre y fuego por tropas africanistas, mandadas por Franco, bajo órdenes del gobierno “republicano” de Lerroux, con apoyo de la CEDA, en el inicio de lo que se conoce como bienio negro.

Ese periodo de gobierno, de los sectores más reaccionarios de la burguesía, con apoyo de la iglesia católica y los grandes terratenientes (los mismos que luego organizaron el golpe militar), frenó, cuando no anulo, las reformas implantadas de carácter social por anteriores gobiernos de Izquierda Republicana y del PSOE, desatando una etapa de auge de la lucha de clases, aunque carecía de una poderosa dirección comunista (y por no hablar de los errores del Comintern). Estando en manos de los anarquistas de la CNT y del reformismo del PSOE, la dirección de las líneas políticas, que iban desde el putchismo anarquista, al grosero reformismo de los Besteiro, Prieto y compañía.

No es el objeto de este articulo, hacer historia de la II Republica, pero si señalar, que la formula Republicana democrática (burguesa) no garantiza las conquistas de la clase obrera y el pueblo trabajador, puesto que el poder real sigue en manos de la burguesía, en sus capas altas y medias, que por medio de la propiedad de los medios de producción, hegemonizan el Estado y garantizan el modo de producción capitalista en su actual fase imperialista y su proyecto Europeo.

Como he señalado con anterioridad en otros artículos, olvidar el carácter de dictadura de cualquier forma de Estado, hacer formulaciones abstractas, propias del pensamiento metafísico, es una especialidad de los revisionistas y renegados, que jugando a la confusión con una imagen popular, idealizada, del periodo republicano, que se asimila al periodo de la Guerra Civil Revolucionaria, quieren presentar la misma, como la solución pacifica a todos los problemas del Estado español.

El actual Estado español, en nada se parece al del periodo de la II Republica Española, y las tareas centrales de una revolución democrática, están en lo fundamental resueltas, si exceptuamos la autodeterminación de las nacionalidades históricas y de Canarias o la reforma agraria en Andalucía. Hoy, ambas, han pasado a formar parte del programa de la Revolución Socialista en el E.E. y solo pueden ser resueltas cabalmente en ese marco. Afirmar como hacen los revisionistas y los mequetrefes de Podemos, que una Republica daría resuelto estos problemas, no es más que jugar con las palabras y con las ansias de justicia y libertad de las masas.

Enviar a los borbones a un exilio dorado, con sus fortunas intactas en paraísos fiscales, no solucionara estas ansias de las masas, más bien será una nueva burla sangrienta a las mismas y para cuyo escenario, los revisionistas y sus comparsas, están creando condiciones subjetivas.

Eso sí, podrán votar (los que votan en esas farsas) a un Presidente como Macron, Trump o Putin.

1 COMENTARIO

  1. No cabe duda de que una república burguesa no conduce a nada, ya que el sistema capitalista seguiría intacto, e inclúso con más fuerza, la única solución es una república de caracter socialista, para esto sería necesario la revolución socialista para instaurar un gobierno de caracter comunista y empezando a aplicar las tesis de la primera etápa o fase que es la socialista hasta llegar a la segunda y última que es la comunista y logicamente instaurar el poder obrero y popular de la auténtica democrácia que es la dictadura del proletariado y acabar con todo el poder burgues a través de las nacionalizaciones del sistema y recuperar sectores privatizados.

    Efectivamente como dices los revisionistas son culpables de lo que está sucediendo, se vendieron al enemigo, les hacen el caldo gordo, participan y se alian en las instituciones burguesas unicamente para engordar sus cuentas corrientes, al igual que las cupulas sindicales, traidoras a la clase obrera en donde solamente alivian los problemas de los trabajadores con reformas-trampa y conseguir arrancar limosnas a través de los convenios, utilizan a la sociedad igualmente como lo hace la burguesía, saben perfectamente que tenemos una sociedad completamente idiotizada sin ánimos de luchar por las grandes conquistas socio-laborales que conseguimos con la lucha, cosas que hoy nos quieren quitar los partidos derechistas inclúso esa mal lñamada izquierda con complices como la basusra podemita.

    Por lo tanto hay una izquierda comunista dispersa, y prácricamente revisionista, oportunista y trorskista en donde la única solución es una limpieza de lo peor de los peores e ir a la construcción de un gran Partido Comunistaa de España M-L que acabe con toda la podredumbre que inunde a España entera y concienciar al proletariado de que el único enterrador del capitalismo es simplemente este, porque? porque somos la mayoría, y ellos? la minoría.

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