A medida que aumenta la cifra de fallecidos e infectados por el brote del coronavirus, crecen las expresiones de xenofobia y discriminación contra los ciudadanos del gigante asiático. Además de batallar contra la epidemia que ha provocado la muerte de más de 900 personas, China ha tenido que enfrentar actos de racismo, rumores y mentiras que se propagan aún más rápido que la propia epidemia.





