Más de 47.000 refugiados entran a Grecia desde Turquía luego que Ankara abriera las fronteras con la UE en medio de las tensiones con Siria.

Este sábado, Grecia envió a 1.000 militares y 400 policías adicionales a sus puestos de control fronterizo, acusando a Turquía de "perseguir, empujar y utilizar" a los refugidos.

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El ministro del Interior de Turquía, Suleyman Soylu, anunció este sábado a través de su cuenta en Twitter que más de 47.000 personas cruzaron la frontera del país con Grecia después  de que Ankara abriera los pasos fronterizos con la Unión Europea a millones de refugiados sirios en medio de las tensiones con Damasco.

A partir de las 23:50 horas (hora local), el número de migrantes que salieron de nuestro país a través de Edirne es de 47.113«, informó Soylu. Edirne es una provincia situada en la parte europea de Turquía, fronteriza con Grecia y Bulgaria.

Mientras tanto, Grecia envió este sábado a 1.000 militares y 400 policías adicionales con vehículos blindados al puesto de control de Kastanies, en la frontera con Turquía, para evitar que intenten cruzarla ilegalmente los miles de migrantes y refugiados que se han acumulado en el área, según informó el periódico Kathimerini.

En el segundo día de la afluencia de refugiados, varios militares griegos fueron enviados a la región de Evros desde el centro, norte y oeste del país, mientras que este viernes a la zona llegaron dos compañías de tropas de desembarco y sabotaje. En el lugar se encuentra el jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Grecia, Konstantinos Floros.

Según las estimaciones, actualmente entre 5.000 y 6.000 refugiados se encuentran en la zona fronteriza, algunos de los cuales fueron transportados a los puestos del control griegos desde el interior de Turquía en autobuses acompañados por vehículos militares turcos, según Kathimerini.

Choques con la Policía

A lo largo de este sábado se registraron choques entre los refugiados y la Policía. Así, un grupo de refugiados pudo desmantelar una parte de la valla fronteriza y trató de ingresar al territorio de Grecia, pero los agentes los obligaron a retroceder con gases lacrimógenos, según se desprende de las imágenes publicadas por el periódico.

Durante el viernes y el sábado, las autoridades griegas arrestaron a más de 100 personas que ingresaron ilegalmente en el territorio del país europeo.

Se informa que la Policía griega utiliza drones para monitorear el movimiento de las personas en el territorio turco a lo largo de la frontera.

El ministro de Defensa Nacional griego, Nikos Panagiotopoulos, señaló al canal Sky que las personas que se han congregado en la frontera griego-turca no provienen de la región siria de Idlib, según recogen medios locales.

«Los sirios necesitan al menos dos o tres días para cruzar Turquía y llegar a la frontera en Evros. Probablemente, los migrantes fueron transportados desde [la ciudad turca de] Estambul después de recibir la señal de desplazarse a Grecia cuando los turcos anunciaron que abrirían la puerta a Europa», declaró el alto cargo.

Panagiotopoulos asimismo subrayó que Grecia hará «todo lo necesario» para proteger sus fronteras de la afluencia masiva de refugiados y migrantes. «Las fronteras deben estar protegidas, y lo están. […] Haremos todo lo necesario: enviaremos más tropas, fortaleceremos la seguridad fronteriza a diario. […] Sin embargo, en cualquier caso, creo que hemos movilizado completamente nuestros fondos para crear un muro de disuasión universal», aseveró el ministro.

«Turquía utiliza a las personas desafortunadas»

Mientras tanto, desde el Ministerio de Protección Ciudadana de Grecia señalaron a Kathimerini que «la presión se intensificará durante el día siguiente» e indicaron que el objetivo de las autoridades griegas es mantener la frontera cerrada hasta que se detenga el flujo de migrantes. «La mayoría llega a Evros pensando que las fronteras están abiertas y que la entrada a Grecia no tiene obstáculos. Debemos enviar una señal de que esto no es así», subrayó un funcionario.

Por su parte, el ministro de Protección Ciudadana griego, Michalis Chrisochoidis, calificó la situación en la frontera entre Grecia y Turquía de «difícil» y al mismo tiempo «desagradable», y también acusó a Turquía de «empujar» a los refugiados hacia la zona fronteriza.

«Miles de personas desafortunadas están atrapadas en nuestras fronteras. No han llegado aquí por su cuenta. Están siendo perseguidas, empujadas y utilizadas por el país vecino, Turquía. Queremos enviar a todos el mensaje de que no permitiremos que nadie cruce la frontera sin documentos legales. Grecia tiene fronteras. Europa tiene fronteras», declaró Chrisochoidis.

Por su parte, el ministro de Transporte Marítimo y Política Insular, Ioannis Plakiotakis, exigió que la Unión Europea «fortalezca la defensa de la frontera griega, que también es europea, no solo mediante fondos financieros, sino también con personal y medios técnicos».

Entretanto, el número de refugiados que llegan desde la costa turca a las islas griegas en el este del mar Egeo se ha reducido en los últimos días debido a las tormentas. Durante el viernes y el sábado, la guardia costera griega salvó a 58 personas cerca de las islas de Samos y Castelórizo y 27 cerca de Lesbos, mientras que otras 122 personas fueron descubiertas después de llegar a Lesbos y Samos.

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