
Sigue el silencio estremecedor en los medios del régimen ante el secuestro de Pablo González por parte del gobierno de extrema derecha de Polonia. Hoy se cumplen 16 meses de su detención y los «grandes medios» no informan de la situación de un compañero de profesión. Queremos imaginar qué sería si un periodista español cayera detenido en Cuba, Venezuela o Nicaragua, por poner tres ejemplos. Los reportajes, declaraciones institucionales, ruedas de prensa denunciando la represión, etc, etc, etc.
La pregunta es sencilla, ¿por qué no con Pablo González? La respuesta tiene varios argumentos:
- Es nieto de uno de los niños que adoptó la URSS tras la llegada del fascismo a España en 1939.
- Nació en Moscú
- A los nueve años se trasladaron al País Vasco
- Es una periodista de izquierdas
- Ha trabajado en medios de comunicación de izquierdas.
- Realizó reportajes sobre las atrocidades del ejército ucraniano.
El gobierno progre español se ha limitado a pedir a Polonia que lo juzguen cuanto antes. Mientras, el contacto con su familia y la defensa de sus abogados es recortada una y otra vez, ante el silencio de la «prensa libre».


Este Gobierno, que se está terminando de deshacer ante la sarta de idioteces, salidas de tono y barbaridades, en precampaña electoral, dichas por su «Soy-el-Presidente-de-Gobierno», por la «Ministra-de-igual-nos-dá», por el «Ministro-de-Destrucción-Interior», etc. ni se ha preocupado por un periodista secuestrado por otro Gobierno «ultraconservador» y reaccionario. El Gobierno de egggpaña es reaccionario, fascista y ante todo es peligroso para los ciudadanos. ¡¡¡Pablo González, Liberta Ya!!!