De las tantas mujeres comunistas que entregaron su vida a la revolución y a la lucha por una nueva sociedad, hoy recordamos a la camarada Nadezhda Krupskaya, una gran líder comunista que aportó enormemente a la Revolución Bolchevique. Nacida el 26 de febrero de 1869 en San Petesburgo, Krupskaya comenzó a formar una organización Marxista y en 1894 entró en contacto con la Unión de Lucha para la Liberación de la Clase Obrera fundada por Lenin. En 1896 después de una huelga de tejedores, la policía realizó numerosas detenciones, entre ellas la de Krupskaya. Tras permanecer un tiempo en prisión, en 1898 es condenada al exilio y en ese mismo año Lenin y Krupskaya contraen matrimonio en Siberia.
Ver: Biografía de Nadezdha Krupskaya
Asimismo, durante ese periodo se dedicó a la formación de las ideas revolucionarias entre los trabajadores; durante el exilio escribió en diversos periódicos y formó parte de la Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas, donde se luchó contra la opresión de la mujer desde el Marxismo. Entre 1905 y 1907 ejerció como secretaria del Comité Central del Partido. La obra de esta mujer comunista giró en torno a la educación comunista y de la juventud, en 1913 escribió un texto donde planteaba la forma de educación en el socialismo, como debía darse en la practica la escuela en la nueva sociedad, la cual debía ser universal, gratuita y obligatoria para todos; también debía incluir a ambos sexos, ser laica y con una organización democrática donde existiera una amplia participación de la población en la elección de los comités escolares, con plena libertad de opinión y con el derecho a recibir educación en su lengua nativa. Posterior a la revolución rusa pudo llevar a cabo varias de sus ideas para fundar el sistema educativo Soviético.
Durante los primeros años de la URSS incentivó la creación de diversas bibliotecas que permitieran el acceso a los trabajadores y campesinos. En este breve resumen de la vida de la camarada podemos observar que su legado a la educación comunista, a la revolución y a la lucha de las mujeres es enorme; lamentablemente cuando murió Lenin, Krupskaya fue rebajada a ser simplemente la compañera del gran líder bolchevique, dejando entrever un machismo que debe ser combatido en las filas comunistas y obreras, debemos recuperar el enorme legado que nos dejaron las mujeres comunistas.
Visitar: Escritos de Krupskaya en español
Igualmente, debemos rescatar el gran papel que tienen las mujeres en el Partido de la Clase Obrera pues sus aportes son muy valiosos en diferentes áreas, así como promover que sean dirigentes como un asunto fundamental, porque si bien se han ido combatiendo las ideas machistas que rebajan sutilmente a las mujeres en la lucha revolucionaria, todavía falta mucho, porque los hombres tenemos que comprender que las mujeres son nuestras compañeras de lucha, son seres humanos y son grandes comunistas y revolucionarias con capacidades para dirigir y aportar a la revolución. Por eso, este 8 de marzo debemos salir a las calles a marchar con las mujeres obreras, estudiantes, profesionales, y revolucionarias que se movilizarán en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, demostrando una vez más que los derechos se conquistan luchando.
Pero además de marchar juntos con las compañeras, debemos luchar por atraerlas y organizarlas en comités de mujeres que den paso al Movimiento Femenino Revolucionario, pero también a las organizaciones comunistas donde necesitan las comunistas que den el fermento femenino para el avance de la revolución en Colombia, tal y como lo hizo la camarada Krupskaya, a quien recordamos y honramos por su lucha y trabajo en la transformación de la sociedad y la edificación del socialismo.
La nueva sociedad la lograremos desde nuestra clase social explotada y oprimida, todos unidos por la victoria.
¡La rebelión se justifica!