
Considerada la instalación radiactiva más compleja de Cuba, el Centro de Isótopos (Centis), perteneciente a la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, celebra este año el aniversario 30 de su creación.
Inaugurada en diciembre de 1995, la institución devino, desde sus inicios, el soporte tecnológico para el desarrollo de la Medicina Nuclear en la Mayor de las Antillas, además de contribuir a la validación de novedosos fármacos producidos por la industria biotecnológica nacional.
Para conocer de primera mano la obra científica del Centis y los retos que enfrenta en la actualidad, Granma conversó con el ingeniero químico nuclear y máster en Radioquímica René Leyva Montaña, director de la entidad, ubicada en el municipio de San José de las Lajas, en Mayabeque.
–¿Qué motivó la creación del Centis hace tres décadas?
–En el transcurso del decenio de los 80 surgió de varias entidades dedicadas al uso pacífico de la energía nuclear, lo que coincidió con el despegue del naciente Polo Científico del Oeste de la capital, y el inicio de la producción de radiofármacos y el marcaje de moléculas con fines diversos.
«Poco tiempo después, la vida demostró la conveniencia de contar con un centro especializado a ciclo completo de investigación-desarrollo-producción y comercialización, que asumiera las crecientes demandas de los renglones enunciados.
«Así, se decidió construir el Centro de Isótopos, entidad que la máxima dirección del país priorizó terminar en todo momento; pese a estar inmersos en los tiempos más difíciles del periodo especial».
–¿Cuáles han sido las principales líneas de trabajo?
–En una primera etapa, nuestros productos líderes fueron los radiofármacos de Tenecio-99m con fines diagnósticos, junto a los de Yodo-131 y Fósforo-32, para la terapia del cáncer.
«En paralelo, hicimos producciones de juegos de reactivos para radioinmunoanálisis, estudios hormonales y diagnosticadores clínicos. Igualmente, se organizó el servicio de marcaje de moléculas para investigaciones biomédicas.
«Un hito fundamental fue la participación del Centis en la obtención del perfil farmacocinético de una formulación del anticuerpo monoclonal humanizado hR3 (Nimotuzumab), obtenido en el Centro de Inmunología Molecular y convertido hoy en uno de los resultados insignes de la biotecnología cubana para el tratamiento del cáncer.
«También desarrollamos el patrón metrológico nacional de la magnitud “radiactividad”, lo cual posibilitó establecer el servicio de calibración de activímetros en los hospitales, de suma importancia para la seguridad en las aplicaciones de la Medicina Nuclear.
«No puedo pasar por alto la creación, en 2013, de la Dirección de Servicios Biomédicos, que ha desempeñado un rol importante en los ensayos clínicos de diferentes medicamentos cubanos, entre ellos el Policosanol –conocido como ppg– y la Neuroepo, una formulación novedosa de eritropoyetina humana recombinante, que tiene el registro condicionado para la enfermedad de Alzheimer leve y moderada.
«El trabajo fundamental continúa centrado en el desarrollo y producción de radiofármacos para el diagnóstico y tratamiento, mediante técnicas de Medicina Nuclear, de las principales enfermedades no transmisibles que aquejan a la población cubana y figuran dentro de las primeras causas de morbi-mortalidad.
«Nuestras investigaciones respaldan la creación de capacidades de infraestructura y de recursos humanos, dirigidas al cumplimiento de esos objetivos.
«Entre los proyectos internacionales en que estamos involucrados, figuran, a modo de ejemplo, el titulado Fortalecimiento de las capacidades de producción y uso clínico de radiofármacos para el estudio y la terapia personalizada de las dolencias crónicas no transmisibles, con la colaboración del Organismo Internacional de Energía Atómica (oiea), y Producción de radiofármacos teranósticos en Cuba, compuestos utilizados en la Medicina Nuclear Oncológica.
«Participamos, de igual modo, en otro enfocado en desarrollar nuevos kits liofilizados para la marcación de péptidos con Tenecio-99 m, mediante el cual pretendemos producir radiofármacos destinados al diagnóstico de infecciones agudas y del cáncer de próstata, fundamentalmente.
«En cuanto a Programas Nacionales, participamos en varios proyectos centrados, por ese orden, en concebir un nuevo producto para el diagnóstico precoz, por imágenes, de la enfermedad de Alzheimer, dirigido por el Centro de Neurociencias de Cuba; crear nanoplataformas que permitan la radioterapia de tumores malignos cerebrales a través de la captura de neutrones; fortalecer las capacidades de exportación y lograr la detección temprana de obstrucción urinaria en pacientes pediátricos, mediante ecografía renal y renograma isotópico, con apoyo de la Inteligencia Artificial.
«La cartera actual del Centis abarca 11 productos de los más utilizados en Cuba, en materia de Medicina Nuclear. Todos poseen su registro sanitario, y estamos cubriendo entre un 60 % y un 80 % de la demanda nacional. Asimismo, logramos mantener la prestación de importantes servicios científico- técnicos de alta especialización.
Según resaltó el máster en Ciencias René Leyva Montaña, ante el complejo escenario económico y financiero del país, los mayores desafíos de la institución son transformarse en una Empresa de Alta Tecnología, hacer sostenibles las producciones, ampliar los nexos con el Grupo Empresarial BioCubaFarma, generar mayores ingresos por exportaciones, y afianzarse en el mercado regional de radiofármacos.
EN CONTEXTO
- El Centis brinda servicios especializados de imágenes de ultrasonografía y de Medicina Nuclear, para el estudio de diferentes enfermedades en pacientes remitidos por la red de hospitales, incluidos los pediátricos.
- Dispone de un laboratorio centralizado para la determinación de hormonas en muestras de suero, por métodos de diagnosticadores radiactivos.
- La plantilla actual es de 120 trabajadores, de ellos seis son doctores en Ciencias, 12 másteres, cuatro investigadores titulares, tres auxiliares, y una investigadora agregada.