En las últimas semanas Arabia Saudí y otros países del Golfo Pérsico han prohibido a los aviones de guerra estadounidenses utilizar sus aeródromos o su espacio aéreo para atacar a Yemen. Estados Unidos ha transferido aviones de guerra y carga hacia Jordania y los países del Golfo Pérsico a un nivel máximo desde el inicio de la Guerra de Gaza en 2023.
El número de vuelos de carga militar estadounidense hacia la región ha aumentado un 50 por cien en comparación con los niveles anteriores. En respuesta a la prohibición de los países del Golfo Pérsico, Estados Unidos han acumulado bombarderos B-2 utilizados en los recientes bombardeos de Yemen en la base de Diego García, en el Océano Índico.
La semana pasada, el movimiento de resistencia yemení Ansarollah advirtió sobre ataques contra Abu Dabi y Dubai si las acciones “imprudentes” de Emiratos Árabes Unidos, que colaboran con Estados Unidos en los ataques contra Yemen, continuaban.
Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait están particularmente preocupados por la reciente retórica belicista de Trump contra Irán, al que amenaza con “bombardeos como los iraníes nunca han visto antes”.
Trump ha instado a los países del Golfo Pérsico a unirse a su campaña de “máxima presión” contra Teherán, pero no quieren involucrarse. En marzo responsables militares y de inteligencia estadounidenses se reunieron con sus homólogos emiratíes y saudíes en Washington, aproximadamente en el momento de los primeros ataques contra Yemen.
El gobierno de Trump ha aprobado ventas de armas a Qatar y Arabia Saudí, que habían estado bloqueadas durante mucho tiempo. Doha recibió la autorización para comprar drones MQ-9 Reaper, y Riad obtuvo sistemas de armas que permiten convertir cohetes aire-tierra no guiados en cohetes de precisión.
El lunes Trump declaró que podría viajar a Arabia Saudí y posiblemente a otros países del Golfo Pérsico a partir del próximo mes de mayo.
La intransigencia de los países del Golfo Pérsico constituye un importante revés en su guerra contra Irán y Yemen. Estados Unidos tiene al menos 40.000 militares en Oriente Medio, la mayoría de los cuales están desplegados en los estados del Golfo Pérsico, ricos en petróleo, donde están basados en una serie de bases aéreas y navales estratégicas.
La base aérea Príncipe Sultan, en Arabia Saudí, alberga la 378 Ala Expedicionaria Aérea estadounidense, que opera los cazas F-16 y F-35. Los Estados Unidos utilizan drones MQ-9 Reaper y cazas desde la base aérea de Al Dhafra, en los Emiratos Árabes Unidos. La base aérea de Ali al-Salem, en Kuwait, alberga la 386ª Escuadra Expedicionaria Aérea.
La base aérea de Al Udeid, en Qatar, alberga el cuartel general regional del Comando Central estadounidense. Barein alberga aproximadamente a 9.000 militares estadounidenses que pertenecen al cuartel general del Comando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos y a la Quinta Flota de Estados Unidos.