En pocas semanas, la ciudad de Birmingham ha acumulado 17.000 toneladas de residuos, que se amontonan en las calles en montículos de hasta 1,5 metros de altura. El problema se ve agravado por el aumento de las temperaturas, pues con el calor aumenta también el riesgo de incendios y se intensifican los malos olores. Estos olores atraen a multitudes de ratas, algunas del tamaño de un gato, que ya no se esconden y corren por las calles durante todo el día.
¡Magnífico!