
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) denunció este martes la peor crisis de desplazamiento forzado en Cisjordania ocupada desde 1967, atribuida a las sistemáticas incursiones del ejército israelí y a la violencia de colonos sionistas.
En una publicación en redes sociales, la agencia señaló que “está coordinando la asistencia de emergencia en respuesta a la peor crisis de desplazamiento desde 1967 en Cisjordania, incluida Jerusalén Este (Al-Quds)”. La agencia precisó que una de cada cuatro familias palestinas desplazadas aún no puede regresar a sus hogares.
Esta situación se produce en medio de meses de intensificación de redadas israelíes, demoliciones de viviendas y ataques de colonos en la Cisjordania ocupada, que han desplazado a miles de palestinos desde octubre de 2023.
A finales de septiembre, UNRWA informó que más de 42.000 palestinos habían sido obligados a abandonar sus hogares debido a la ofensiva israelí. A pesar del aumento de la violencia, la agencia continúa brindando servicios a más de 920.000 refugiados palestinos en el territorio ocupado.
En este contexto, la UNRWA condenó el aumento alarmante aumento de ataques de colonos israelíes contra agricultores palestinos de olivos en Cisjordania. “Octubre de 2025 está encaminado a ser el mes más violento desde que la Unrwa comenzó a monitorear la violencia de los colonos en 2013”, señaló el comunicado.
En incidentes recientes, colonos israelíes atacaron a activistas extranjeros y agricultores palestinos en Deir Istiya, provincia de Salfit. Medios locales informaron que, los colonos incendiaron olivos en la aldea de Marah Rabah, al sur de Beit Lahm (Belén).
La Comisión de Resistencia a la Colonización y al Muro (CRRC) de la Autoridad Palestina reportó 259 ataques contra agricultores que recolectaban aceitunas desde la primera semana de octubre. Más de 15.000 árboles han sido dañados desde octubre de 2024.
El director de Asuntos de la Unrwa en Cisjordania, Roland Friedrich, advirtió que estos ataques “amenazan el modo de vida mismo de muchos palestinos”, dado que el cultivo de olivos es su principal fuente de ingresos.
Desde el 7 de octubre de 2023, las fuerzas israelíes y colonos han asesinado a cientos de palestinos en Cisjordania. Solo en octubre, la ONU registró 536 agresiones de colonos, el número más alto desde 2013.
La CRRC documentó 2.350 ataques en octubre, describiéndolos como un “ciclo continuo de terror”. Las fuerzas israelíes realizaron 1.584 ataques, incluyendo agresiones físicas, demoliciones y tala de olivos, concentrados en Ramala (542), Nablus (412) y Hebrón (401).
Mientras que los colonos perpetraron al menos 766 ataques, enfocados en Ramala (195), Nablus (179) y Hebrón (126). El informe mensual de la CRRC, titulado “Violaciones de la Ocupación y Medidas de Expansión Colonial”, detalló vandalismo y robo en connivencia con soldados israelíes, resultando en la destrucción de 1.200 olivos en Hebrón, Ramala, Tubas, Qalqilya, Nablus y Belén.
Desde octubre, colonos intentaron establecer siete nuevos asentamientos en Hebrón y Nablus, acciones ilegales según el derecho internacional. El director de la CRRC, Mu’ayyad Sha’ban, declaró que esto forma parte de una estrategia para desplazar a la población palestina originaria e imponer un régimen colonial.

