
En un comunicado, el bloque de integración latinoamericano y caribeño indicó que este anuncio, profundamente hostil, desproporcionado e incompatible con el Derecho Internacional, “constituye un acto de agresión política que reafirma la conducta imperial de Washington contra los pueblos libres de América Latina”.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) denunció que esta amenaza es parte de un diseño geopolítico dirigido a erosionar la autodeterminación de los Estados latinoamericanos y caribeños mediante presiones militares, económicas y diplomáticas.
“Pretender ejercer jurisdicción extraterritorial sobre territorio venezolano, imponer órdenes o condicionar la integridad de su espacio aéreo, no solo es ilegal, sino que constituye una arrogante provocación contra toda la región”, afirmó.
Subrayó que es la reafirmación de un viejo patrón: el de quienes aún creen tener derecho a dictar normas sobre nuestros cielos, nuestras fronteras y nuestro destino.
La nota alertó a la comunidad internacional que esta “ofensiva coincide con la decisión unilateral del Gobierno estadounidense de suspender los vuelos regulares destinados a la repatriación de venezolanas y venezolanos en el marco de la Misión Vuelta a la Patria”.
Indicó que, con esta acción, que afecta directamente a familias, niños y trabajadores migrantes, “se confirma que Washington está dispuesto a manipular el drama migratorio como instrumento de chantaje político”.
Resulta moralmente inaceptable, jurídicamente insostenible y humanamente reprochable, sentenció.
El ALBA-TCP afirmó con absoluta claridad que la intimidación contra Venezuela constituye una amenaza contra todos los Estados soberanos de la región.
Manifestó que pretender intimidar militarmente a un país hermano es intentar intimidar a toda América Latina y el Caribe.
La Alianza revalidó que, frente a ello, “las naciones no retrocederán ni permitirán la reinstalación de tutelas imperiales sobre nuestro continente”.
Con la fuerza histórica de Bolívar, Martí, Sucre y Sandino, la Alianza Bolivariana reafirmó que sus pueblos sabrán defender su soberanía y vencer cualquier intento de dominación.

