El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, al comentar el ataque a Venezuela este sábado.
«Está fabricando cocaína y la están enviando a Estados Unidos, así que tiene que cuidar su trasero«, declaró Trump durante la rueda de prensa.
Anteriormente, Trump había amenazado a Petro, afirmando que este había sido bastante «hostil» con el país estadounidense. «Espero que me escuche. Él será el siguiente», manifestó el inquilino de la Casa Blanca, al tiempo que indicó que Petro «va a tener grandes problemas si no entra en razón».
El líder colombiano fue uno de los primeros en reaccionar al ataque estadounidense contra Venezuela. Llamó a convocar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para «establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela».
Además, anunció el despliegue de toda «la fuerza asistencial» del país en la frontera con Venezuela «en caso de una entrada masiva de refugiados».
«Gravísima agresión militar»
En la madrugada se escucharon detonaciones en varios puntos de la capital venezolana, además se reportó el sobrevuelo de helicópteros. El Gobierno venezolano señaló que EE.UU. lanzó un ataque aéreo contra la ciudad de Caracas «y los estados Miranda, Aragua y La Guaira», lo que tildó como una «gravísima agresión militar».
«Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», indica un comunicado oficial.
En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación».
Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».



Los criminales de guerra deben ser ajusticiados.