
El Movimiento Patriótico Nacional de Sri Lanka elevó una voz de alerta ante la comunidad internacional, exigiendo a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la creación de un tribunal o mecanismo judicial autónomo.
Esta iniciativa busca investigar de manera exhaustiva las agresiones perpetradas por el Gobierno de Estados Unidos contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, las cuales califican como criminales.
A través de una misiva formal entregada en la sede de Naciones Unidas en la isla asiática, este bloque de organizaciones sociales subrayó la urgencia de iniciar un debate profundo sobre el asedio a la nación suramericana. Denuncian con firmeza los intentos de desestabilización y las maniobras que atentan contra las figuras del Ejecutivo venezolano, señalando que estas acciones constituyen una violación flagrante a la autodeterminación de los pueblos.
Para el movimiento esrilanqués, la gravedad de los hechos reportados trasciende las fronteras continentales, situándose en la categoría de crímenes de guerra bajo la lupa del derecho internacional. En este sentido, instaron a que se adopten resoluciones vinculantes que obliguen a la Casa Blanca a rendir cuentas, recordando que la justicia global debe aplicarse con imparcialidad y sin excepciones de poder político o económico.
La organización civil manifestó que la credibilidad del sistema multilateral se encuentra actualmente en una encrucijada peligrosa. Según su análisis, la aparente parálisis o falta de contundencia de los organismos mundiales para frenar el unilateralismo estadounidense solo contribuye a erosionar la confianza en el mandato de paz para el cual fue fundada la ONU tras la Segunda Guerra Mundial.
En el documento, los activistas de Sri Lanka exhortan directamente al Secretario General, António Guterres, a utilizar todas las herramientas legales que le otorga la Carta de las Naciones Unidas. Consideran imperativo convocar a una consulta multilateral que frene la escalada de hostilidades y proteja el marco jurídico que sostiene la estabilidad global, hoy amenazada por las sanciones y ataques directos contra Caracas.
El Movimiento Patriótico Nacional advirtió que permitir la impunidad en el caso venezolano sentaría un precedente nefasto para el resto de las naciones soberanas. La falta de una acción decidida hoy, podría normalizar las intervenciones unilaterales en el futuro, desmantelando por completo la seguridad colectiva y dejando a los países del Sur Global vulnerables ante las pretensiones de hegemonía imperialista.

