El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, aseveró que los líderes occidentales permitieron «situaciones absolutamente vergonzosas» en medio de sus intentos fracasados de aislar a Rusia.
«Se produjeron situaciones absolutamente vergonzosas cuando, en eventos internacionales, por ejemplo, en el G20, [los representantes de los países occidentales] acordaron no estrechar la mano a los representantes rusos. Al vernos en los pasillos cerca de la sala de reuniones, fingieron mirar hacia otro lado y huyeron. Y son adultos», manifestó el canciller.
Además, indicó que los intentos de Occidente de aislar a Rusia resultaron solo en el «autoaislamiento de este mismo mundo occidental». «Seguimos desarrollando activamente la diplomacia con lo que ahora llamamos la mayoría global: Asia, África, América Latina», destacó Lavrov.
En mayo, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también comentó los intentos infructuosos de Occidente de arrinconar a Rusia en la escena internacional. «Es muy difícil aislar a un país como Rusia, porque constituye una parte muy grande del mundo», dijo.


