
Entre las medidas propuestas figura el lanzamiento de ataques contra objetivos no militares en Teherán.
Aún no se ha tomado una decisión definitiva, pero, según fuentes, el jefe de Estado está considerando seriamente esta posibilidad como respuesta a los intentos de reprimir las protestas en la república.
Recordemos que los disturbios en Irán comenzaron el 28 de diciembre con manifestaciones pacíficas de comerciantes y estudiantes en la capital y, con la intervención de la CIA y el Mossad, rápidamente adquirieron carácter violento y se han extendido a unas 180 ciudades.
Anteriormente, el 8 de enero, Trump advirtió que Estados Unidos estaba dispuesto a lanzar un «golpe contundente» si se producía la muerte de personas durante las protestas.

