La reforma laboral de Rajoy no fue derogada en 2022. Los trabajos son precarios y los abusos habituales.
El INSS trata a los trabajadores enfermos como a delincuentes, no importa nuestra salud, trabajadores con dolencias graves y crónicas siguen trabajando, aquellos trabajadores que no han cumplido los 55 años y se les declara una incapacidad total para trabajo habitual se quedan con el 55% de su salario, 700 o menos para padres de familia que difícilmente encontrarán un empleo.
El coste del despido es el de la reforma de Rajoy, así como la desprotección del trabajador ante el despido.
El Consejo de Europa ha instado repetidamente a España a reformar la indemnización por despido improcedente (actualmente limitada a 33 días por año con un tope de 24 mensualidades) por considerarla insuficiente, no disuasoria y contraria a la Carta Social Europea. Se exige que la reparación sea proporcional al daño real sufrido por el trabajador y no meramente tasada.
A pesar de la reforma laboral de 2022, impulsada por el Gobierno de coalición, varios de los aspectos más polémicos y considerados «lesivos» de la reforma de Mariano Rajoy de 2012 siguen vigentes. Aunque se eliminó la prioridad aplicativa del convenio de empresa sobre el sectorial y se limitó la temporalidad, la estructura central que facilita el despido y precariza las condiciones de trabajo se mantiene.
Las partes principales de la reforma de 2012 que siguen vigentes son:
Indemnización por despido improcedente: Se mantiene la reducción de 45 a 33 días por año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades, en lugar de las 42 anteriores.
Despido colectivo (ERE) sin autorización administrativa: Las empresas pueden realizar despidos colectivos sin necesidad de que la autoridad laboral los autorice, basándose en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (ETOP).
Facilidad para el despido por causas económicas: Sigue vigente la definición laxa de causas económicas, que permite el despido si la empresa prevé pérdidas o si hay una disminución persistente de ingresos, incluso sin pérdidas reales.
Facilidad para modificar condiciones de trabajo (descuelgue): Las empresas pueden modificar sustancialmente las condiciones de trabajo (salario, horario, funciones) mediante el «descuelgue» de convenio de forma unilateral si alegan causas económicas.
El contrato de fijos discontinuos no elimina la temporalidad: Aunque la reforma de 2022 limitó los contratos temporales, el uso masivo de los contratos fijos discontinuos ha continuado bajo la misma lógica de flexibilidad de la reforma de 2012.
En resumen, la reforma de 2022 modificó principalmente la contratación y la negociación colectiva, pero dejó intacta la arquitectura que facilita la extinción de los contratos de trabajo establecida por el PP en 2012.
La inspección de trabajo no hace su trabajo, por falta de medios, de voluntad y de personal, la promesa de más inspecciones y más inspectores fue otra mentira.
La ministra de trabajo Yolanda Díaz no se quiere reunir con los sindicatos nacionalistas, que son los mayoritarios en sus autonomías como la CIG en Galiza o ELA en Euskadi prefiere a los domesticados por el sistema CCOO y UGT que en muchas empresas trabajan para la patronal.
Los trabajadores de Mercadona sufrimos a CCOO y UGT en nuestras carnes y a un ministerio de trabajo que conociendo la realidad prefiere estar a bien con el poder y los grandes empresarios.
André Abeledo Fernández

