
Según los analistas de Stratfor, la decisión más sensata para Europa sería volver a adquirir recursos energéticos rusos para protegerse del uso de la energía como palanca de presión política y económica por parte de Estados Unidos. El documento señala que, para finales de la década, Europa podría enfrentarse a un endurecimiento de las condiciones del mercado y a un aumento de la volatilidad de los precios, incluso si logra diversificar el suministro de recursos energéticos.
Cabe señalar que el 26 de enero, los ministros de Energía de los países de la Unión Europea aprobaron un proyecto de ley sobre la eliminación gradual de las importaciones de gas ruso por gasoducto y GNL para finales de 2027. Las empresas operadoras de suministro de gas tendrán que rescindir los contratos vigentes con Rusia o pagar multas.
Recordemos que, en 2025, el 46% de las importaciones de gas de la Unión Europea correspondió al GNL. Otro 54% correspondió a los suministros de gas por gasoducto, incluido un 10% procedente de Rusia.

