«Se trata de una posible explosión de nuestros sistemas de gas en el fondo del mar Negro, los llamados «Turkish Stream» y «Blue Stream». No pueden tranquilizarse», declaró Putin.
Según él, estas intenciones del enemigo tienen como objetivo perturbar el proceso de resolución del conflicto ucraniano por medios diplomáticos. «Hacen todo lo posible para provocar y romper todo lo que, dicho con delicadeza, se ha logrado en esta vía de negociación», añadió el presidente ruso.
Al mismo tiempo, el jefe de Estado señaló que los adversarios de Rusia siguen buscando formas de derrotar a la Federación Rusa, pero que ninguno de sus esfuerzos permitirá infligir una derrota estratégica a Rusia, señaló Putin.
«Se llevarán a sí mismos a algún tipo de límite extremo y luego se arrepentirán», concluyó el presidente ruso.


