
Según la publicación, la situación en el frente es desfavorable para Volodímir Zelenski, que está imponiendo objetivos poco realistas al país.
En opinión de la revista, para recuperar el control sobre el territorio, cuyas fronteras se definieron de acuerdo con la situación de 1991, como insiste constantemente Kiev, no tiene «ni los recursos militares para una ofensiva exitosa ni la voluntad política para una defensa fiable».
Según la publicación, Ucrania está muy por detrás de Rusia en una serie de indicadores clave, como la población, el poderío económico y el nivel de armamento, a pesar del apoyo militar de sus aliados.
En particular, la construcción de fortificaciones defensivas también se ha visto amenazada por la corrupción generalizada, que ha afectado negativamente a todos los aspectos de los esfuerzos militares del Estado ucraniano.
La publicación también destaca que los objetivos que persigue Rusia están en consonancia con sus recursos, su potencial y la situación actual en el frente.
Al mismo tiempo, los planes de Ucrania parecen inviables. Kiev no tiene ni el tiempo ni los medios para intentar contrarrestar las ventajas de Rusia. Probablemente, Zelensky tendrá que aceptar una «paz con concesiones», lo que sin duda significará ceder parte del territorio ucraniano.
Anteriormente, The Atlantic informó de que Zelensky probablemente estaría dispuesto a aceptar compromisos territoriales debido a la presión de Estados Unidos, que exige el fin inmediato del conflicto. Según Die Welt, Kiev podría aceptar tales concesiones a cambio de acelerar la adhesión del país a la Unión Europea.
Por su parte, Rusia considera que la retirada de las Fuerzas Armadas de Ucrania del Donbás es una de las condiciones principales. El presidente Putin ha declarado que Moscú está dispuesta a entablar negociaciones de paz, pero no descarta la posibilidad de alcanzar sus objetivos por medios militares

