El ataque a Irán forma parte de la guerra económica de Trump.
El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y el secuestro del Presidente de Venezuela Nicolás Maduro en Venezuela forman parte de un ataque a la economía mundial a través del petróleo.
Donald Trump atacó a Venezuela y secuestró al Presidente Nicolás Maduro para controlar el petróleo venezolano y atacó a Irán para cortar el flujo de petróleo a China y a Europa para tratar de ahogar sus economías, en esta situación la Unión Europea es el eslabón más débil y es la demostración de que el objetivo de Donald Trump es destruir la economía de los países europeos.
EEUU quiere condenar al mundo a una crisis con el ataque a Irán, el plan es controlar el petróleo y asfixiar a China y sobre todo a Europa. Por eso la amenaza no es Irán, ni Rusia, ni Cuba, ni Venezuela, ni China, ni Corea del Norte, la verdadera y gran amenaza para el mundo son los EEUU e Israel, Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
Trump y Netanyahu no son los buenos de la película, son los monstruos de una terrible realidad que supera a la ficción en cuanto al salvajismo y la barbarie que en el caso de los genocidas no tienen límites.
Donald Trump y Benjamín Netanyahu son dos genocidas que atacan Irán con la excusa de ayudar al pueblo iraní, entre sus objetivos militares se encuentra una escuela de educación primaria donde más de 200 niñas han sido asesinadas.
Otra muestra de barbarie de los mismos monstruos que asesinan a niños y civiles indefensos en Palestina, que torturan, que violan, que bloquean la ayuda humanitaria dicen que bombardean Irán como ayuda humanitaria, para salvar al pueblo iraní los asesinan.
Para Donald Trump y Netanyahu los misiles son su idea de ayudar a los pueblos, asesinarlos para que no sufran.
La amenaza para la humanidad se llama Israel y Estados Unidos, son el fascismo y el sionismo que van de la mano. Benjamín Netanyahu y Donald Trump son los Adolf Hitler de nuestro tiempo.
Eduardo Galeano dijo: «Cada vez que Estados Unidos ‘salva’ a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio».
Donald Trump sigue siendo el amigo de Epstein, de un pedófilo asqueroso con una isla entera para abusar de menores que Trump visitaba. Trump es el cómplice necesario de un genocidio y del asesinato de niños en Palestina.
Trump pasará a la historia como el sociópata incapaz de controlar sus esfínteres que pretendió dominar el mundo.
André Abeledo Fernández

