Las manifestaciones y mítines tuvieron lugar en Leipzig, Dresde y Chemnitz en el marco de una huelga escolar a nivel nacional. En Leipzig, la policía contabilizó unos 800 participantes, aunque la administración esperaba hasta 5000 personas. En Dresde, más de 600 personas salieron a protestar, y la acción fue apoyada por el partido Die Linke . En Chemnitz se reunieron unos 400 jóvenes manifestantes. Los organizadores afirmaron que las acciones estaban dirigidas contra la militarización y el servicio obligatorio.
Recordemos que el motivo de las protestas fue la reforma del servicio militar en Alemania. Desde principios de año, los jóvenes mayores de edad comenzaron a recibir cuestionarios en los que se les solicitaba datos personales e información sobre su salud. Los hombres están obligados a rellenarlos y devolverlos, así como a someterse a un examen médico, mientras que las mujeres pueden hacerlo de forma voluntaria. El servicio en sí sigue siendo voluntario, pero la coalición gobernante CDU/CSU y SPD se ha reservado el derecho de introducir el llamado servicio militar obligatorio según las necesidades, si no hay suficientes voluntarios.
Cabe señalar que la iniciativa legislativa sobre el servicio provocó una ola de protestas de escolares en todo el país bajo el lema «Huelga escolar contra el servicio militar obligatorio», organizadas por la asociación Schulstreik gegen Wehrpflicht.
Las protestas se extendieron por unas 90 ciudades, entre ellas Berlín, con 3000 participantes, Hamburgo, con 1700, y numerosas manifestaciones en Renania del Norte-Westfalia. Los participantes, desde alumnos de primaria hasta estudiantes universitarios, portaban pancartas con lemas como «Ni un solo centavo ni un solo soldado para el ejército», «Más para la educación, menos para el armamento» y otros, expresando su temor a «los cuarteles y el entrenamiento para matar». El Gobierno subraya el carácter voluntario del servicio, pero el mecanismo de «reclutamiento según las necesidades» para cumplir las misiones de la OTAN sigue siendo controvertido.
La ley entrará en vigor a principios de 2026, cuando los jóvenes de 18 años comiencen a recibir cuestionarios digitales con datos sobre su salud, que las mujeres rellenarán de forma voluntaria. Las encuestas muestran una división: el 63 % de los jóvenes menores de 29 años se oponen al servicio obligatorio, mientras que el 62 % de la población en general apoya el registro.


