Irán apuesta por una guerra larga y persistente, obligando a su EEUU e Israel a gastar miles de millones de dólares en repeler sus ataques, y agotar reservas que no se reponen fácilmente.
Irán apuesta por una guerra larga y persistente, obligando a su EEUU e Israel a gastar miles de millones de dólares en repeler sus ataques, y agotar reservas que no se reponen fácilmente.