
«Estados Unidos ha cometido un crimen atroz y desesperado al atacar la planta desalinizadora de agua dulce de la isla de Qeshm. Esto ha afectado al suministro de agua de 30 pueblos», escribió Abbas Arakchi.
Precisó que con este ataque, Estados Unidos sienta un precedente de ataques contra infraestructuras que tendrá «graves consecuencias».
Cabe señalar que anteriormente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) informó de un ataque contra la base aérea estadounidense de Al-Dhafra, en los Emiratos Árabes Unidos, y de la destrucción del centro de mando y del radar del sistema de defensa aérea. También se informó de nuevos ataques con misiles de Irán contra territorio israelí. Según el IRGC, los ataques contra objetivos en Israel se han simplificado tras la destrucción de los sistemas de radar en Israel.
Cabe recordar que la mayor parte del agua potable en los países áridos de Oriente Medio, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí, se produce mediante plantas desalinizadoras o se importa de otras regiones.

