Las manchas de petróleo en la zona de la aldea de Naslavcha, en el norte de Moldavia, se detectaron el martes 10 de marzo. Debido al incidente, la empresa Apa-Canal Balti suspendió el suministro de agua a la ciudad de Beltsy (la segunda más grande del país), pero el suministro se reanudó en la tarde del 11 de marzo.
Las autoridades señalan que el petróleo sigue llegando desde Ucrania. Las autoridades explicaron que las muestras tomadas en la zona de Naslavcha indican riesgos para la seguridad del suministro de agua. Se recomendó a la administración que suspendiera el suministro de agua y se pidió a los ciudadanos que no utilizaran el agua del río en esta zona para uso doméstico o para dar de beber a los animales.
En Chisinú se teme que las medidas adoptadas para recoger el petróleo no permitan hacer frente rápidamente a tal volumen de contaminación, por lo que la capital y gran parte de la república corren el riesgo de quedarse sin su principal fuente de agua dulce.
Recordemos que anteriormente aparecieron en la red imágenes tomadas en el río Tisza, en las que se ve cómo flotan montañas de basura desde el territorio de Ucrania hacia Hungría.


