No necesito ser la víctima para señalar a los verdugos; Trump y Netanyahu, EEUU e Israel.
No necesito ser palestino para denunciar el genocidio de Israel en Palestina, no necesito ser iraní para condenar el ataque cobarde e ilegal de los EEUU e Israel a Irán, no necesito ser cubano para denunciar el bloqueo genocida contra Cuba, no necesito ser venezolano para condenar el ataque a Venezuela y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores.
Para denunciar las injusticias, la maldad y las mentiras es suficiente con ser una persona honesta, digna y capaz de pensar de un modo autónomo para entender que el culpable de una agresión es siempre el agresor y no la víctima.
Estados Unidos e Israel han destruido por completo el frágil equilibrio del orden mundial para imponer la ley del más fuerte, la ley de la selva, la violencia y la guerra como el modo de resolución de conflictos.
EEUU e Israel son corresponsables del genocidio en Palestina y de la guerra en Irán, del asesinato de miles de niños y civiles inocentes, son los culpables de la crisis económica y de llevar a la humanidad al borde de una tercera guerra mundial para imponer su voluntad y defender sus propios intereses, que son los intereses de sus gobiernos supremacistas y sus multinacionales que no los intereses de los pueblos.
Donald Trump y Netanyahu son dos criminales, uno ha sido condenado por el tribunal internacional por crímenes de lesa humanidad y otro debería ser condenado y pagar por sus crímenes y el daño irreparable que está haciendo a la humanidad en su conjunto, la historia no absolverá a ninguno de estos asesinos y a sus gobiernos de genocidas.
EEUU e Israel no respetan la legalidad internacional ni los derechos humanos, usan la mentira como único argumento, siembran odio, miedo, violencia y sufrimiento, la cosecha solo puede ser la del fruto podrido de la codicia y la barbarie, la del sufrimiento y la muerte.
En estos momentos las víctimas del imperio Yanqui y su perro de guerra Israel son Palestina, Irán, Cuba y Venezuela, pero Trump y Netanyahu, los jinetes del apocalipsis, tienen sed de sangre inocente.
Las víctimas de EEUU e Israel son difíciles de contar, porque también lo han sido hace poco tiempo Siria, Libia, Irak, o Afganistán entre muchas otras, curiosamente las víctimas suelen tener petróleo o recursos energéticos que necesita el imperio Yanqui.
Pero las víctimas del imperio decadente y de sus mamporreros somos los pueblos del mundo condenados por dos genocidas a una nueva crisis económica y de valores, a guerras y genocidios, a una involución social en todos los sentidos que nos acerca al precipicio de la extinción de la especie humana.
André Abeledo Fernández

