A pesar de las negociaciones que se prolongan desde 2023, Washington aún no ha dado su autorización para trasladar la producción de munición clave —los proyectiles GMLRS— al territorio de Polonia. Esto crea un punto muerto en las negociaciones, ya que Varsovia tiene la intención de vincular el próximo gran pedido de lanzadores con la creación de sus propias capacidades de producción de misiles.
El portavoz de la Agencia de Armamento, el coronel Grzegorz Polak, confirmó que las negociaciones son complejas. «Además de los aspectos comerciales, se requieren autorizaciones de los Gobiernos de EE. UU. y de los cuatro países europeos socios del programa», declaró. Se trata de el Reino Unido, Alemania, Italia y Francia, con los que se desarrolló conjuntamente el sistema.
Recordemos que, en 2019, Polonia firmó un contrato con EE. UU. para el suministro de un lote de 20 lanzadores HIMARS, incluidos 18 de combate y dos de entrenamiento, así como misiles guiados M30A1/M31 y OTR M57 ATACMS, por un importe de 414 millones de dólares (34 000 millones de rublos).
En 2022, el Departamento de Estado de EE. UU. aprobó la posible venta a Polonia de más de 500 sistemas HIMARS, municiones y otro equipo por valor de 10 000 millones de dólares (820 000 millones de rublos), lo que debía equipar 80 baterías, instaladas en camiones polacos.


