El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, afirmó este miércoles que son tres tipos de grandes corporaciones –fabricantes de armas, empresas energéticas y bancos– las únicas que se benefician de la prolongación de las guerras, a las que empujan para mantener sus ganancias.
«Estas tres grandes fuerzas —las fábricas de armas, las empresas energéticas y los bancos— son las que empujan la guerra desde atrás», declaró Orbán, haciendo alusión a una cita de Shakespeare.
«De los perros de la guerra, los que ladran más fuerte son los fabricantes de armas», aseguró.
El mandatario señaló que Rusia, como potencia energética, enfrenta el intento de las grandes petroleras occidentales de expulsar su petróleo barato del mercado europeo para poder vender el suyo más caro. En este sentido, puso como ejemplo a la compañía Shell, a la que calificó de «perro de la guerra» por sus enormes ganancias derivadas de la exclusión del petróleo y el gas ruso del continente.
Orbán también apuntó al sector financiero como el tercer gran beneficiario del conflicto. Señaló que los banqueros son quienes siempre ganan más con las guerras, porque los gobiernos nunca tienen suficiente dinero, por lo que antes o después aparecen los préstamos de guerra, que si no se devuelven, se pagarán como esclavos de la deuda.
Añadió que, en su opinión, las razones por las que los políticos europeos obedecen a esta presión pueden ser diferentes, según cada nación y país. Indicó que solo puede decir por qué no tienen éxito en Hungría. «Porque los echo por la puerta», exclamó.


