El director ejecutivo de la empresa armamentística alemana Rheinmetall, Armin Papperger, expresó su escepticismo ante el desarrollo de la tecnología de drones y llamó «amas de casa» a sus fabricantes ucranianos.
«Hacen innovaciones con sus pequeños drones y dicen: ‘¡Guau!'», señaló Papperger a The Atlantic, puntualizando que esto no representa avances tecnológicos comparables con los desarrollos de grandes compañías de defensa como Lockheed Martin, General Dynamics o el propio Rheinmetall.
En este sentido, calificó a los fabricantes de drones como «amas de casa ucranianas». «Tienen impresoras 3D en la cocina y producen piezas para drones. Esto no es innovación», expresó, comparando el ensamblaje de los aparatos no tripulados con un juego de «Lego».
Papperger duda que las empresas ucranianas puedan llegar a vender sus drones a la OTAN, dado que es poco probable que cumplan con las exigencias regulatorias y de licencias del bloque.
En el conflicto ruso-ucraniano, los drones, particularmente aquellos con visión en primera persona (FPV), han llegado a dominar el campo de batalla como armas de bajo costo para vigilancia y ataques precisos.


