
El Gobierno de Irán entregó este lunes a Estados Unidos, mediante la mediación de Pakistán, su respuesta formal a la propuesta de alto al fuego. El documento de 10 puntos rechaza tajantemente una tregua temporal y exige el cese definitivo de las hostilidades para garantizar la estabilidad regional.
La agencia oficial IRNA informó que la postura de Teherán surge tras dos semanas de deliberaciones de alto nivel. El texto iraní prioriza el fin de la guerra sobre cualquier pausa parcial, incluyendo demandas específicas como el levantamiento de sanciones, el establecimiento de protocolos de seguridad en el Estrecho de Ormuz y el inicio de esfuerzos de reconstrucción.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, calificó el plan inicial estadounidense de 15 puntos como «exagerado, inusual e ilógico». Baghaei subrayó que las negociaciones son incompatibles con ultimátums o amenazas de crímenes de guerra.
La propuesta de Teherán se fundamenta en cuatro pilares: el fin definitivo de la guerra y de las hostilidades regionales, junto al levantamiento total de las sanciones económicas, asimismo, Irán exige establecer un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y garantizar un compromiso internacional sólido para los esfuerzos de reconstrucción.
Reacción de la Casa Blanca
El presidente Donald Trump calificó la respuesta iraní como una propuesta importante, aunque «no suficientemente buena». Desde la Casa Blanca, el mandatario reconoció a Irán como un adversario fuerte y describió a sus ciudadanos como combatientes muy capaces.
Pese al reconocimiento de la capacidad militar iraní, Trump especuló que la República Islámica ha perdido fuerza en el último mes. Asimismo, destacó el rescate de un tripulante del caza F-15E derribado por fuerzas iraníes el 3 de abril, calificando la operación en territorio hostil como un hecho sin precedentes.
La agencia Reuters informó que Pakistán elaboró un plan de paz destinado a detener la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán. El proyecto, que contemplaba la reapertura del Estrecho de Ormuz, debía entrar en vigor este lunes.
Medios locales resaltan que esta respuesta diplomática ocurre en un contexto donde la República Islámica sostiene haber demostrado superioridad operativa frente al fracaso del desembarco estadounidense en la región.
Esta fase de negociaciones ocurre tras una escalada de violencia iniciada el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar conjunta a gran escala contra territorio iraní. La campaña de bombardeos, que incluyó ataques contra infraestructuras civiles como escuelas y centros de salud, ha dejado hasta la fecha un saldo aproximado de más de 2.000 mártires en el país persa.
Ante este escenario de agresión unilateral, Teherán sostiene que cualquier propuesta de paz debe pasar obligatoriamente por el cese de los crímenes de guerra y la reparación de los daños causados por la coalición. La respuesta de 10 puntos entregada este lunes reafirma la voluntad de Irán de no ceder ante presiones militares, condicionando la estabilidad de la región al respeto absoluto de su soberanía y al fin definitivo de la intervención extranjera.

