La declaración del jefe de Gobierno fue realizada en una entrevista con la Radio y Televisión de Serbia, en la que subrayó que todas las reservas, desde energéticos hasta víveres, se encuentran actualmente totalmente garantizadas.
En Serbia hay alimentos y todo lo necesario. Trabajaremos para reponer constantemente las reservas y estaremos siempre listos para el suministro de productos imprescindibles, afirmó Macut.
La declaración se produce después de que el presidente Aleksandar Vučić adelantara el pasado 5 de abril que el Ejecutivo podría limitar las exportaciones de alimentos ante la crisis en Oriente Medio.
Analistas consultados por el medio consideran que la postura serbia responde a una estrategia preventiva para evitar desabastecimiento interno y presiones inflacionarias, en un contexto de volatilidad en los mercados globales.
Especialistas en economía alertan de que, aunque los inventarios actuales son suficientes, la clave estará en la capacidad logística para mantener la cadena de suministro si se prolongan las tensiones internacionales.
Previamente, el Gobierno serbio prohibió temporalmente la exportación de petróleo y sus derivados utilizados como combustibles, una medida destinada a frenar el déficit y el encarecimiento en el mercado doméstico.
Las autoridades balcánicas siguen así los pasos de otras naciones que buscan blindar sus reservas estratégicas, mientras la comunidad internacional monitorea el impacto de la crisis energética y alimentaria en los países en desarrollo.


