
El miércoles Netanyahu anunció la muerte en Beirut de Ali Yussuf Harchi, un colaborador cercano de Naim Qassem, el secretario general de Hezbollah. También declaró que, a pesar del alto el fuego con Irán, Israel continuará atacando a Hezbollah “donde sea necesario”, mientras desde el miércoles el ejército israelí intensificaba sus operaciones en Líbano.
“Seguimos atacando a Hezbollah con fuerza, precisión y determinación. Nuestro mensaje es claro: cualquiera que ataque a civiles israelíes será atacado. Continuaremos atacando a Hezbollah donde sea necesario hasta que hayamos restablecido completamente la seguridad para los residentes del norte”, escribió.
En un comunicado, el ejército israelí describe a Harchi como secretario personal, sobrino y estrecho colaborador de Naim Qassem, el máximo dirigente de Hezbollah. El Estado Mayor israelí afirma que desempeñó un papel fundamental en la gestión y la seguridad de la oficina del dirigente de la organización libanesa.
Israel también se atribuye la responsabilidad de la brutal campaña de ataques masivos contra la población de Líbano, que no consideran incluido en el acuerdo de alto el fuego con Irán. El miércoles el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, declaró que Washington no había aceptado un alto el fuego que abarcara el territorio libanés.
Es una contradicción: a ciertos efectos consideran a Hezbollah como un prolongación del ejérito iraní, pero a otros efectos no tiene nada que ver y la guerra puede continuar.
Ayer el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean Noel Barrot, declaró que Líbano también debería estar cubierto por el acuerdo de alto el fuego, tras lo que describió como “ataques aéreos masivos”. Macron ya había defendido la misma postura el día anterior.
El miércoles los bombardeos israelíes alcanzaron Beirut, el valle de la Bekaa y el sur de Líbano. El ejército israelí atacó más de cien objetivos, mientras que la ONU denunció las bajas civiles como “atroces”. Italia también convocó al embajador israelí tras el bombardeo de un convoy de la ONU en Líbano.

