La Guardia Civil ha rescatado a 80 migrantes explotados laboralmente en condiciones de semiesclavitud en Nules (Castellón, España) tras desmantelar una organización criminal dedicada a la trata de personas, según un comunicado publicado este sábado en su página web.
Las víctimas eran captadas en sus respectivos países mediante falsas ofertas de empleo difundidas en Internet. Una vez llegaban a España, contraían una deuda con la red criminal y eran alojadas en viviendas con condiciones de hacinamiento extremo, a veces incluso sin agua o electricidad.
Se les obligaba a trabajar largas jornadas en el campo, de hasta 12 y 13 horas al día sin apenas descanso, en condiciones muy precarias, sin contrato laboral ni sueldo o recibiendo una remuneración simbólica, ya que —supuestamente— se les descontaban los gastos por alojamiento, transporte y manutención. Además, recibían amenazas, coacciones e incluso agresiones.
Los agentes han liberado a 77 hombres y a tres mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 20 y los 35 años. Asimismo, han detenido a siete personas, dos de las cuales han ingresado en prisión. La investigación ha permitido identificar a los principales beneficiarios del entramado: un matrimonio de origen pakistaní.


