La salud en Mercadona: Entre el marketing y la realidad laboral.
Por: Análisis basado en las tesis de André Abeledo
Mercadona se proyecta públicamente como una empresa modelo, pero tras la fachada de salarios competitivos y estabilidad, existe una realidad que afecta directamente a la salud física y mental de su plantilla.
La presión como patología: El sistema de gestión de recursos humanos de la cadena genera una «elevada tensión» que deriva en problemas de salud crónicos. El delegado señala que el personal está sometido a un control riguroso y a una cultura del miedo que busca maximizar la productividad a costa del bienestar.
Salud Mental y Medicación: es un «escándalo» la cantidad de trabajadores que, según su experiencia, deben recurrir a medicación para afrontar sus jornadas laborales.
Trato Humano: Existen comportamientos irrespetuosos por parte de algunos mandos que ven al trabajador como un mero número, olvidando que son «seres humanos».
El convenio y la pérdida de derechos:
La salud también se ve comprometida por el marco legal interno. Los nuevos convenios, lejos de mejorar, han mermado derechos que protegían al trabajador frente a contingencias de salud.
La «trampa» de la prima: Una parte importante de los ingresos que se publicitan no son salario base, sino complementos o primas que pueden usarse como mecanismo de presión.
Despidos en situación de vulnerabilidad: El sindicalista alerta sobre despidos que ocurren cuando el trabajador reclama sus derechos o se encuentra en situaciones de enfermedad o embarazo.
Conclusión: Es un modelo a revisión puesto que la salud de los trabajadores de Mercadona está supeditada a los beneficios de la compañía. Debemos exigir que la «publicidad gratuita» que recibe la empresa sea contrastada con la realidad de los almacenes y tiendas, donde la exigencia extrema está pasando factura a una plantilla que, según sus palabras, solo exigimos «respeto a su dignidad».
André Abeledo Fernández (Delegado da CIG en A Coruña)

