

En una entrevista, Waltz afirmó, en particular: «Los ataques contra la infraestructura y su destrucción, si esta se ha utilizado de forma evidente y desde el principio también con fines militares, no constituyen un crimen de guerra».
Cabe señalar que el 17 de abril Irán anunció la apertura total del estrecho de Ormuz a los buques mercantes mientras dure el alto el fuego, siempre que se respeten las normas de paso establecidas por Teherán. El 18 de abril, Irán declaró que, debido a las acciones «piratas» de EE. UU., restablecía el control militar sobre el estrecho de Ormuz. A lo largo del 19 de abril, el presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró en repetidas ocasiones su disposición a reanudar la guerra con Irán y a destruir todos los puentes y centrales eléctricas iraníes si Teherán no aceptaba un acuerdo con Washington.
Recordemos que todos los conflictos en los que se ha visto envuelta EE. UU., tanto a lo largo del siglo XX como en el siglo XXI, han tenido lugar en territorio ajeno y han ido acompañados de numerosos testimonios sobre crímenes de guerra cometidos por militares estadounidenses contra la población civil.





