Entrevista del PCPC a Raúl Ocón, Representante de CCOO en el Comité de Empresa
Raúl Ocón, trabajador de Nissan Recambios, delegado de CCOO, miembro del Comité de Empresa y vecino de Sant Feliu de Codines, nos explica la situación límite que viven cientos de familias tras el ERE anunciado por Nissan. Una historia de silencio empresarial, falta de respeto, dictadura patronal y lucha obrera.
La entrevista se realizó el 9 de mayo de 2026, en pleno inicio del proceso de movilización de los trabajadores de Nissan Recambios y del resto de centros de la empresa (Centro Técnico de Zona Franca y Áreas Flexibles), después del anuncio de un ERE que amenaza cientos de puestos de trabajo. La conversación con Raúl Ocón refleja la tensión, la indignación y la determinación de una plantilla que no piensa rendirse ante las ambiciones empresariales.
P: Raúl, ¿cómo empieza todo este despropósito?
R: Hace unos 15 días empezaron a correr rumores de cierre. Sin avisar a nadie. Nissan estaba intentando vaciar el almacén de Recambios y trasladar la actividad a Holanda, a pesar de que Recambios tiene premios como mejor almacén de Nissan en la UE. Una decisión sin justificación productiva ni económica, más allá del intento de NISSAN de concentrar la producción en ciertas plataformas logísticas. Nissan llegó a cuadruplicar el movimiento rutinario de salidas de material hacia Holanda. Estaban haciendo un traslado encubierto. El Comité llamamos a la Empresa a una reunión urgente para pedir explicaciones. Y obtuvimos silencio como respuesta.
P: ¿Qué hace el Comité cuando ve que la empresa calla?
R: Los convocamos de urgencia. Nos responden con un “estamos reunidos” y no dan ninguna explicación. Ante el desprecio, el Comité decide convocar huelga indefinida. Cuando una empresa no da la cara, solo queda la lucha.
P: Y entonces llega el ERE. ¿Cómo os enteráis?
R: Por mediación del Departamento de Trabajo, un día antes. Nissan anuncia un ERE que podría afectar a 569 trabajadores repartidos entre Zona Franca, Recambios, El Prat y Port. Una decisión fría, sin diálogo y sin ningún respeto por la plantilla. Al final este ERE queda en 211 trabajadores, afectando especialmente a Recambios: 110 despidos sobre 122 trabajadores, un 90%, algo que consideramos un “cierre camuflado”. Los puestos que se “salvarían” son los técnicos (oficinas). En un almacén… ¿cómo se justifica un “redimensionamiento” dejando solo técnicos en un almacén sin operarios ni logística?
P: La empresa habla de “redimensionamiento”. ¿Qué opinas?
R: Es una excusa. Recambios tiene beneficios. La plantilla tiene una media de 53 años y muchos trabajadores arrastran secuelas de décadas de trabajo duro. Aquí hay muchos “accidentes laborales”, muchas patologías derivadas del trabajo repetitivo y duro en líneas de montaje, almacenes, etc., durante años y años. Han acumulado décadas de beneficios sobre nuestro trabajo. Y así lo agradecen. Quieren deshacerse de trabajadores veteranos, con derechos y antigüedad. Es así de crudo. NISSAN se aprovecha de reformas laborales hechas para favorecer a las empresas y de privilegios obtenidos para destruir empleo estable y maximizar beneficios y recursos. Y con beneficios, lo cual es aún más grave.
P: ¿Cómo está respondiendo la plantilla?
R: Con unidad y dignidad. El mensaje es claro: Nissan no se cierra. El Comité prepara un calendario de movilizaciones y la plantilla está dispuesta a defender cada puesto de trabajo. La plantilla es muy combativa, muy consciente y activa.
P: Nissan tiene una historia de lucha obrera. ¿Eso pesa?
R: Y tanto. En Nissan, cuando hace falta, se para la producción. Recambios es rentable y el cierre afectaría a subcontratas, proveedores y familias de toda la comarca. No es solo un ERE. Es un ataque a un modelo industrial y a un territorio.
P: ¿Creéis que esto forma parte de un desmantelamiento mayor?
R: Sí. Hace años que vemos cómo desmantelan plantas en España. Hay rumores de centralización en Holanda, lo que dejaría a los centros catalanes en una situación crítica. Es una estrategia global, y nosotros pagamos las consecuencias.
P: ¿Qué caminos existen para impedir este desmantelamiento? ¿Legalmente es posible?
R: Bueno, hace unos años, en 2020-2021, con la lucha en NISSAN contra los anteriores cierres conseguimos prejubilaciones y ventajas muy por encima de lo que marcaba la ley. Pusimos sobre la mesa un plan de reindustrialización que finalmente ha tenido éxito con la entrada de EBRO, que absorbió a la plantilla despedida entonces. La lucha es el camino, es lo que puede impedir el cierre y defender todos los puestos de trabajo. Es la garantía de éxito, la clave para defender nuestro futuro y el de la industria en Cataluña.
P: ¿Qué pedís desde Recambios?
R: Transparencia, negociación real y respeto. Y sobre todo: que Nissan deje de jugar con las familias y con un centro que funciona. No aceptaremos que nos cierren sin motivo. ¡NO AL CIERRE!
P: Raúl, estos días estáis recibiendo muchas muestras de solidaridad de trabajadores de muchas empresas, sindicatos, organizaciones políticas y sociales (como la nuestra, a la que hago extensiva tu agradecimiento). ¿Qué opinas? ¿Ayuda a la plantilla y al Comité?
R: Sí, por supuesto, y es fundamental. La solidaridad es lo que nos da fuerza para resistir. Cada mensaje, cada visita, cada apoyo público nos recuerda que no estamos solos. Cuando ves a otros trabajadores, entidades o colectivos sumarse, sabes que la lucha es compartida. Y eso nos hace más fuertes frente a una multinacional que nos quiere invisibles y que planea su estrategia desde algunos puntos del norte de Europa. Tenemos programadas muchas entrevistas en televisión, radios, etc. La imagen de la empresa es fundamental para ellos. Hacer visible la protesta, difundirla y generar solidaridad es un arma poderosa.
P: ¿Cuál es la representación sindical en Nissan? ¿Funcionáis todos a una? ¿Hay unidad?
R: Sí. En este momento hay unidad total entre CCOO, UGT y USOC. Somos 13 representantes sindicales (3 CCOO, 5 UGT, 5 USOC). Todos tenemos claro que el objetivo es común: defender los puestos de trabajo e impedir el cierre. Las diferencias quedan aparcadas cuando lo que está en juego es el futuro de cientos de familias. La unidad sindical es nuestra mejor arma: ahora somos el Comité, las siglas quedan a un lado.
P: Desde el PCPC y el PCPE queremos expresar todo nuestro apoyo y predisposición a ayudaros. ¿Qué podemos hacer para contribuir a esta lucha?
R: Lo más importante es que la gente se informe, que no se crea el relato oficial de Nissan. Que venga a las movilizaciones, que comparta nuestro mensaje, que nos ayude a hacer ruido. La presión social es clave. Cuando el pueblo se levanta, las empresas tiemblan. Y esta lucha no es solo nuestra: es por la dignidad de todos los trabajadores. Queremos agradeceros vuestra ayuda e interés por mantener la solidaridad e informar sobre nuestras reivindicaciones y luchas por el derecho al trabajo. ¡Gracias de todo corazón!
El PCPC y el PCPE reafirmamos nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras de Nissan. Seguiremos atentos y alerta a las convocatorias de la plantilla. Porque cuando un sector es atacado, toda la clase trabajadora retrocede. Cuando un sector se levanta, todos avanzamos. Ni ERE, ni cierre. Ni un solo despido.


